así luce david green, ahora a sus 42 años de edad.

¿Y ahora qué hace Green?

Joe Schuster Ahora, un poco más de una década después del final de su carera en béisbol y media docena de años después de salir de la cárcel, Green trabaja con Curt Ford de los Cardenales y otro amigo, Mike Rockwell, haciéndose cargo de campos de béisbol para niños en Missouri e Illinois. Green, quien […]

Joe Schuster

Ahora, un poco más de una década después del final de su carera en béisbol y media docena de años después de salir de la cárcel, Green trabaja con Curt Ford de los Cardenales y otro amigo, Mike Rockwell, haciéndose cargo de campos de béisbol para niños en Missouri e Illinois. Green, quien jugaba en primera base adicionalmente al outfield, durante sus días con los Cardenales de San Luis, se encarga de los entrenamientos del infield y enseña a batear.

“Me encanta trabajar con ellos” dice. “Ellos están entusiasmados con el béisbol y la cosa más importante que yo les trato de enseñar, es que esto necesita practica, es un juego simple. En el campo, atrapa, párate y haz tu tiro. Si haces eso mil veces al día, se vuelve automático”.

Para batear, él trata de enseñar lo fundamental, continuamente advirtiéndoles que eviten imitar, demasiado, a sus héroes de las Ligas Mayores.

“Todos quieren ser Mark McGwire, pero yo les digo: ¿cuál es tu nombre? Y les digo que ellos sólo pueden batear de la forma que ellos mismo lo hacen, yo ni siquiera puedo enseñarles la forma en que yo bateo, sólo la forma en que ellos lo hacen, por su propia cuenta. Yo les digo que si ellos hacen sus swings mil veces al día, en 20 años todos los niños en América querrán batear como ellos. Ellos serían los héroes entonces”.

SU MEJOR MOMENTO

Sobre el tiempo que pasó con los Cardenales, Green dice que tiene algunas buenas memorias, a pesar de su desilusión acerca de la caída de su carrera que no se desarrolló como él hubiera querido.

“Yo pude jugar en la Serie Mundial (en 1982)” dice. “¿Cuántas personas pueden decir eso?”. Su recuerdo favorito no es de un juego en especifico, o una especifica vez al bate, pero sí jugando en primera base en 1984 con un infield de Tom Herr en segunda base, Ozzie Smith en el shortstop y Ken Oberkefell en tercera.

“A quien no le hubiera gustado jugar en primera con ellos en el campo?, dice. “Cada tiro que ellos me hicieron estaba feliz allí, justo donde debían estar 90 de cada 100 lanzamientos, justo en el blanco. Yo ni siquiera me tenía que mover. Mi trabajo era fácil”.

Quiere ser coach

Cuando se retiró, dice Green que no podía asistir a los juegos. “Cuando estás en los 30 y todavía lo suficientemente joven, que uno piensa que todavía puede jugar, es demasiado doloroso sentarse allí a ver el juego en el campo”, señala. “Uno quiere sentir la pelota y el bate en las manos. Ahora, por eso, yo puedo ir a los juegos y disfrutarlos porque cuando tienes 41 años tu no sientes como si debieras estar jugando”.

Para el futuro lo que a Green le gustaría hacer es ser coach profesional del béisbol en las Ligas Menores y eventualmente en las Mayores, “Es un camino largo, yo lo sé”, admite. “Tu tienes que poner tu tiempo en las ligas menores, aprender como ser un buen coach. Pero si yo pudiera hacer eso, sería una buena vida”.
Traducción: Tania Tijerino  

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