Mariela Ferná[email protected]
El Ejército de Nicaragua puso a prueba su destreza en un simulacro de terremoto realizado en las instalaciones del Colegio Latinoamericano, donde probaron su capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia.
Las brigadas trabajaron bajo la hipótesis de que en Managua, el 23 de agoto a las 9 y 15 de la mañana se registró un sismo de 4.5 grados en la escala de Richter con una duración de 15 segundos y con epicentro a 60 kilómetros de la costa del balneario de Masachapa, producto del choque entre las placas tectónica Coco y Caribe.
Inmediatamente después del sismo se escuchó la alarma continua por espacio de 15 segundos, tiempo en que el personal docente y administrativo del colegio se autoprotegió.
Diez minutos después del primer sismo se registró otro movimiento con una magnitud de 5.6 grados en la escala de Richter, el cual ocasionó daños materiales en el centro, y, por ende, seis personas con heridas graves a causa de un conato de incendio producto de un cortocircuito.
Ante esta situación, el director del comité escolar ordenó la evacuación hacia las rutas de seguridad, establecidas según la primera dinámica implementada por el Ejército en situaciones de emergencia.
Una vez que se reunió al personal en las zonas de seguridad, miembros del Ejército se dedicaron a contabilizar a los afectados, donde detectaron la ausencia de seis personas, procediendo inmediatamente a su rescate.
Buscando entre las llamas y los destrozos ocurridos por el sismo, se logró rescatar a los seis heridos, brindándoles primeros auxilios, posteriormente fueron trasladados hacia los nichos de heridos donde se determinó que se debían ser remitidos con urgencia a un centro hospitalario debido al estado de gravedad en que se encontraban.
En menos de 65 minutos, los brigadistas lograron restablecer la normalidad luego de ejecutar un plan de prevención, rescate y evacuación de afectados por los dos fuertes sismos ocurrido en horas de la mañana de ayer.