Estos son los principales problemas que enfrenta nuestro planeta:
CRECIMIENTO DEMOGRÁFICO: La población mundial es de 6,100 millones y debería totalizar 9,300 millones en 2050. Los 49 países menos avanzados van a ver triplicada su población, pasando de 668 a 1,860 millones de habitantes. La población mundial probablemente no empezará a declinar hasta la segunda mitad del siglo, bajo los efectos de la baja de la tasa de natalidad.
POBREZA Y DESIGUALDADES: unos 2,800 millones de personas viven con menos de dos dólares diarios. 800 millones, entre ellos más de 150 millones de niños, están subalimentados. El 80 por ciento de la riqueza mundial está en manos del 15 por ciento de los habitantes de los países más ricos.
SOBREEXPLOTACIÓN DE LOS RECURSOS: cada año, la utilización de los recursos supera en un 20 por ciento la capacidad del planeta para regenerarlos, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). En 2050, la población mundial consumirá entre 180 por ciento y 220 por ciento del potencial biológico del globo.
CAMBIOS CLIMÁTICOS: la combustión de petróleo, gas y carbón provoca la emisión de dióxido de carbono (CO2) y otros gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento del planeta.
La proporción de CO2 en la atmósfera pasó de 280 partes por millón (ppm) a 360 ppm en 150 años. Los expertos hablan de una concentración de entre 500 y 1,000 ppm hacia 2,100, lo que se traducirá en un aumento de temperatura promedio de entre 1.5 y 5.8 grados, según las hipótesis.
AGUJERO EN LA CAPA DE OZONO: la capa de ozono que rodea la Tierra y la protege de los rayos ultravioletas disminuyó bajo el efecto de los clorofluorocarbonos (CFC) utilizados en algunos productos. El “agujero” encima del Antártico medía 30 millones de km2 en octubre de 2001. Gracias al protocolo de Montreal de 1987 y a la consiguiente disminución de la producción de C’-3 capa de ozono se reconstituye y recuperará su nivel de antes de los años 80 antes de 2050.
ESPECIES AMENAZADAS: 11,046 especies animales están amenazadas de extinción en las próximas décadas, sobre todo a causa de la desaparición de su hábitat natural, lo que representa un 24 por ciento de las especies mamíferas, un 12 por ciento de los pájaros, un 25 por ciento de los reptiles, un 20 por ciento de los anfibios y un 30 por ciento de los peces.
DESAPARICIÓN DE LOS BOSQUES: los bosques cubren un 30 por ciento de las tierras emergidas. Su superficie se redujo en un 2.4 por ciento desde 1990 bajo la presión de la industria maderera, de la actividad minera y de la extensión urbana, según la FAO. Un 40 por ciento de lo que queda de los antiguos bosques habrá desaparecido dentro de 10 a 20 años, según los ecologistas.
ACCESO AL AGUA: unos 1,100 millones de personas no tienen acceso al agua potable y 2,400 millones no disponen de instalaciones sanitarias decentes. El descenso del nivel de las capas freáticas se ha convertido en un problema serio en algunas regiones. La mitad de los ríos del mundo están a niveles bajos o polucionados.
EROSIÓN DEL SUELO: el crecimiento de la población acarrea una enorme presión sobre la agricultura y por lo tanto una demanda creciente de tierras agrícolas. Una superficie equivalente a la de Estados Unidos y México juntos se considera degradada a raíz principalmente de la sobreexplotación agrícola y de la salinización de los suelos.
AGOTAMIENTO DE LAS RESERVAS DE PESCADO: casi un tercio de las reservas de pescado están a un nivel muy bajo o sobreexplotadas. Algunas especies, como el bacalao del mar del Norte, prácticamente han desaparecido de algunas regiones en el ámbito comercial. Las subvenciones pesqueras, estimadas en unos 20.000 millones de dólares anuales, son la causa principal.