- Familia Zamora confía en que
Tribunal de Apelaciones
anulará el juicio en contra del
empresario nicaragüense
Benjamín [email protected]
El nombre del ex banquero Haroldo Montealegre salió a relucir ayer como el principal interesado en perjudicar la figura del empresario nicaragüense Roberto Zamora, sobre quien pende una orden de captura girada por la juez Primero de Distrito del Crimen, Juana Méndez, por cometer el supuesto delito de falsa acusación y denuncia en perjuicio del salvadoreño Francisco Esquivel.
“El último comentario de primera mano que obtuvimos fue que el sábado en la mañana, en el Hotel Princess de El Salvador, Haroldo Montealegre se reunió con el salvadoreño Francisco Esquivel”, expresó el representante legal de Latinoamerican Financial Service (Lafise), Jaime Roberto Vilanova, entidad en la cual Roberto Zamora funge como presidente.
La familia Zamora Llanes, integrada por los hermanos Enrique, Lorena y Martha Zamora, brindaron ayer una conferencia de prensa en compañía de asesores legales, en la cual expresaron que tienen puestas las esperanzas en el Tribunal de Apelaciones, para que éste revoque la decisión de la juez Méndez de encarcelar a Roberto Zamora.
El juicio promovido por el salvadoreño ante la juez Méndez contra Zamora tiene como antecedente un proceso judicial que abrieron en El Salvador los representantes de la empresa Lafise contra Esquivel, quien fue acusado por el delito de estafa, según informaciones periodísticas de ese país.
Enrique Zamora, hermano del acusado, dijo que “ha sido público aquí en Nicaragua la confrontación legal que el doctor Haroldo Montealegre hizo contra toda la Superintendencia de Bancos de Nicaragua y el Banco Central, creo que quería demandar como a 15 personas… dentro de esas personas estaba Roberto”, indicó.
NOVOA DISCREPA DEL FALLO DE JUEZ MÉNDEZ
El ex procurador especial Alberto Novoa, quien ha estudiado a profundidad el caso, expresó que discrepa de la decisión de la juez Juana Méndez, porque hay varios aspectos técnicos legales que no pueden conformar un auto de prisión para Roberto Zamora.
“En primer lugar, tenemos el principio de territorialidad. Los jueces nicaragüenses sólo pueden conocer de hechos conocidos en Nicaragua; en segundo lugar, el caso no está agotado en El Salvador. Este tipo penal (falsa acusación) sólo cabe cuando los hechos son inexistentes. Y en este caso los hechos sí existieron”, comentó Novoa.
“Yo creo que el Tribunal de Apelaciones anulará este proceso porque hubo anomalías en él. Toda duda es siempre en defensa del procesado, nunca es contra él, pero parece que aquí la duda no fue a favor del procesado, sino en contra de él”, explicó Novoa, mientras familiares y amigos también reiteraban que aún tienen esperanza en el sistema judicial nicaragüense.