Consuelo Sandoval [email protected]
El vicepresidente de Honduras, Alberto Díaz Lobo, reconoció ayer que su gobierno está recibiendo fuertes presiones de empresarios y sectores organizados de su país para que imponga un impuesto del 35 por ciento a los productos nicaragüenses que pasan por territorio hondureño.
“Es indudable que estamos teniendo presiones de empresarios, de la prensa y diferentes gremios sobre este tema del 35 por ciento. Están presionando al gobierno para que tome alguna acción”, aseguró.
El pasado 15 de agosto, el canciller Norman Caldera denunció la pretensión hondureña de establecer un impuesto a los productos nicaragüenses, y aseguró que el Partido Nacional de Honduras sometió ese proyecto de ley ante el Congreso promovido por solicitud de la familia del ex gobernante hondureño Carlos Flores Facussé, dueños de la industria Textiles Río Lindo.
Díaz Lobo interpretó las presiones de distintos sectores que recibe su gobierno como un claro mensaje para que ambas naciones continúen platicando para encontrar solución a la problemática.
Este tema sería abordado por Bolaños y su homólogo hondureño Ricardo Maduro, quien suspendió repentinamente su viaje y delegó a su vicepresidente.
En su discurso, Bolaños fustigó a “quienes amparados en el infortunio se hayan atrevido a lucrarse del respaldo, del socorro y de la caridad de pueblos generosos que acudieron en momento que necesitábamos. Me dirán revanchista y me dirán ingrato, por luchar contra actos de corrupción que privan a los Marcelos de la oportunidad de llegar a vivir con dignidad”, dijo el mandatario, refiriéndose a un niño hondureño llamado Marcelo, que utilizaba como vivienda un puente que fue destruido por el paso del huracán Mitch.
SOLIDARIDAD JAPONESA
El embajador de Japón acreditado en Honduras, Masami Takemoto, ratificó que su gobierno está dispuesto a continuar ayudando a las dos naciones en sus esfuerzos por la transformación nacional como un elemento importante para el desarrollo bilateral y la integración centroamericana.
El nuevo puente El Guasaule, que sustituyó al destruido por el huracán Mitch, tiene una dimensión de 171 metros de largo y 14.4 metros de ancho, y su costo ascendió a casi doce millones de dólares.