La crianza de reptiles, de cara a las exportaciones, es una acción que está ejecutando con buen suceso la granja instalada en la UNAN-Managua.

Unas peculiares y muy baratas exportaciones

Venta de reptiles al exterior es una actividad silenciosa Juan Carlos Tijerino A.Especial para LA [email protected] En Nicaragua cuando se habla de exportaciones, generalmente se hace inmediata asociación con los productos agropecuarios, sin embargo de manera silenciosa desde hace algún tiempo y sin ningún tipo de propaganda se han estado exportando reptiles criados en granjas […]

  • Venta de reptiles al exterior es una actividad silenciosa

Juan Carlos Tijerino A.Especial para LA [email protected]

En Nicaragua cuando se habla de exportaciones, generalmente se hace inmediata asociación con los productos agropecuarios, sin embargo de manera silenciosa desde hace algún tiempo y sin ningún tipo de propaganda se han estado exportando reptiles criados en granjas o bien zoocriaderos.

Actualmente existen en el país 16 empresas que se dedican a la crianza y exportación de reptiles, ubicadas en los departamentos de Masaya, Granada, Carazo, Río San Juan, Bluefields, en la Región del Atlántico Sur (RAAS) y Managua.

Las especies que se están comercializando en el exterior son iguanas, pichetes verdes, lagartijas rayadas, boas y las tortugas en sus diferentes variedades, tales como pecho quebrado, de tierra, sabanera y negra.

En el primer semestre de este año este grupo de empresas dedicado a la venta de reptiles ha logrado exportar 46,553 animales, según registros de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestres (Cites), organismo que regula el tráfico de especies silvestres y vegetales adscrito al Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena).

Fátima Vanegas, autoridad administrativa del Cites, dijo a LA PRENSA que en el año 2000 obtuvieron a través del impuesto del 10 por ciento que las empresas pagan por embarque para poder exportar los reptiles, alrededor de 10,000 dólares, por lo que las exportaciones totales estarían rondando los 100,000 dólares.

“En la actualidad esa cantidad fue sobrepasada, ya que las ventas han ido aumentándose”, aseguró.

Agregó que este nuevo producto de exportación (los reptiles) “es rentable para las empresas porque los requerimientos técnicos y del manejo no son muy costosos, solamente es perseverancia, es un mercado nuevo y abierto a Europa”, y también mencionó el hecho de que dos empresas están solicitando licencia para iniciar en el negocio.

Una de las debilidades de esta actividad exportadora es la poca oferta de financiamiento existente. “El banco no presta para este tipo de actividad porque no es una prioridad, es más conveniente (para ellos) hacer un préstamo para infraestructura u otro tipo de actividades”.

César Otero, docente y responsable de la granja de reptiles de la Universidad Nacional Autónoma (UNAN-Managua), única en el país dedicada exclusivamente al estudio científico, dijo que “con las ganancias que produce la venta de reptiles se logran pagar los gastos de laboratorios de Biología”.

Explicó que la siembra de árboles que produzcan frutas y hojas alrededor de la granja, ayuda en la alimentación de los animales y puso como ejemplo la granja que administra, que en la actualidad alberga a más de 500 animales teniendo como excedente más de 300 reptiles listos para ser comprados para la exportación o para la comercialización interna.

HACIA EL EXTERIOR Y BARATOS

Según los registros oficiales, en el exterior se venden reptiles como las iguanas, gallegos, lagartijas, culebras y tortugas hacia Europa, Estados Unidos, África, Asia y Latinoamérica, y son utilizados como mascotas o bien para consumirlos.

Los precios van a depender de acuerdo a la especie, todas en etapa de crías. Las serpientes se mercadean entre dos y 2.50 dólares, las tortugas según la especie oscilan entre cincuenta centavos y ochenta centavos dólar, las lagartijas en treinta centavos dólar, según registros del Marena del año 2000. De ese precio el 10 por ciento ingresa a la institución.

Kamilo Lara, especialista en temas de Medio Ambiente, dijo que este precio está definido por las comercializadoras y consideró que no corresponden al valor ecológico de las especies.

“Todas las especies tienen un valor incalculable si se toma en cuenta la importancia que tienen con el mantenimiento del ecosistema, sacarlos de ahí implica una ruptura de la cadena alimenticia, esto es muy común pues en Nicaragua carecemos de zoocriaderos y sí los hay se usan sólo como centros de acopio”, indicó.

Vanegas, del Cites, explicó que estos precios se revalorizarán mediante una ley que está en consulta, “estamos trabajando en la revalorización de las tasas de la biodiversidad, pues estos valores datan desde inicios de los años 1990”, señaló.

LOS REQUISITOS

Si alguien tiene deseos de dedicarse a la exportación de reptiles, lo primero que debe de hacer es obtener un permiso por parte del Marena para instaurar una granja, una vez que se tiene el permiso se pagan 500 dólares.

Una vez obtenida la licencia para reproducir y criar se solicita al Marena a través del Cites un permiso para embarcar los animales y exportarlos, el permiso para embarcar es de cuarenta dólares y puede exportar la cantidad que deseen, siempre y cuando se cumplan con los requisitos oficiales.

Los requisitos incluyen un acta de constitución y poder de representación (personas jurídicas), certificación del registro mercantil o bien de cooperativas, licencia de comercio extendida por autoridad competentes y una lista del tipo de especímenes a comercializar.

CUIDO DE LOS ANIMALES

Para tener éxito en la crianza de los reptiles, César Otero, docente y responsable de la granja de reptiles de la Universidad Nacional Autónoma (UNAN-Managua), recomienda que los animales consuman frutas como mango, papaya, melón, guineos y una variedad de hojas de los árboles de quelite, madero negro, chagüite y flor de avispa.

Estos productos pueden resultar baratos si se siembran alrededor de la granja.

Los animales deben alimentarse dos veces al día y mantenerse en temperaturas superiores a los 39 grados en época de lluvias y en 30 grados en períodos secos en el verano.

La reproducción de estos animales se realiza utilizando incubadoras, una vez que las iguanas ponen los huevos éstos son colocados en termos de poroplast donde pasan un período de 90 a 120 días, los pequeñas crías son separadas de los más grandes y protegidos con mallas para evitar que las aves, como el zanate, los devoren.  

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