- Magistrado Villavicencio dice que están tomando la muerte de su hijo de pretexto
Consuelo Sandoval [email protected]
Los cuatro magistrados liberales del Consejo Supremo Electoral (CSE) suspendieron ayer la sesión de elección, juramentación y toma de posesión del Consejo Regional Autónomo del Atlántico Sur (RAAS), prevista para este día, ante el fallecimiento del hijo de su colega, el magistrado José Luis Villavicencio.
Villavicencio denunció que sus colegas no podían utilizar como pretexto la muerte repentina de su hijo de 19 años, Francisco José, para suspender la importante sesión, para la cual acreditó en representación suya a la magistrada suplente Marisol Castillo.
“El deceso de mi hijo no puede ser ningún pretexto para impedir que se realice la sesión, porque el día de hoy (ayer), acredité a la magistrada Marisol Castillo para que me sustituyera para ir al Consejo Regional y se pueda cumplir con el mandato que tenemos según el acuerdo del CSE”, expresó Villavicencio.
Dijo desconocer las razones y motivaciones que tuvieron sus colegas liberales para tomar la decisión, no obstante, la sentencia de la Corte Suprema de Justicia que les ordenó realizar nuevamente el proceso electoral interno de la RAAS.
El magistrado liberal, Jorge Incer Barquero, confirmó la suspensión de la sesión y la atribuyó a razones de duelo por el fallecimiento del hijo de Villavicencio.
“Lo queríamos acompañar en su dolor. Nos da pena que esté solo (Villavicencio), es una cosa de compañerismo, y a mí no me gustaría que me abandonaran en un momento como éste”, argumentó.
No obstante, extraoficialmente se conoció que los liberales estarían interesados en retrasar la juramentación de la directiva costeña, en un afán por ganar tiempo para revertir la pérdida del control en el gobierno de la RAAS, ante negociaciones de concejales liberales afines al bolañismo y sandinistas.
Villavicencio, visiblemente afectado por la irreparable pérdida de su vástago, relató que Francisco José, que cursaba el primer año de ingeniería civil, se encontraba en su casa frente a su computadora a las once de la noche del pasado domingo, y repentinamente sufrió un desmayo, por lo cual fue traslado al Hospital Lenín Fonseca, en dónde murió la mañana de ayer.
Narró que en el centro asistencial, los médicos le comunicaron que su hijo había sido afectado por un aneurisma, y eso le ocasionó la muerte.
Los galenos le explicaron que este tipo de afección ocurre en uno entre mil jóvenes de 17 a 21 años.