Del terreno a la radio

René CárdenasEspecial [email protected] Algunos Astros reaccionaron con respecto a la decisión del paro laboral anunciado para el 30 de agosto, pero lo hicieron al igual que los peloteros de los otros equipos que no tienen temor de abrir la boca. Es posible que haya un núcleo de jugadores que está en contra de la huelga […]

René CárdenasEspecial [email protected]

Algunos Astros reaccionaron con respecto a la decisión del paro laboral anunciado para el 30 de agosto, pero lo hicieron al igual que los peloteros de los otros equipos que no tienen temor de abrir la boca. Es posible que haya un núcleo de jugadores que está en contra de la huelga porque sabe las consecuencias y sus ramificaciones, pero nunca sabremos de los que lo componen.

Privadamente, estos beisbolistas ven que el establecimiento de una fecha para el paro de la acción es un paso necesario para alcanzar un acuerdo. Otros, sin embargo, están preocupados de que la retórica se ponga candente y que ambas partes se atrincheren.

“Lo que más me preocupa es que se ha fijado una fecha tope”, dijo el inicialista del Houston, Jeff Bagwell. “Eso es temible. Entendemos claramente lo que pasaría si llegamos a esa fecha. Nadie quiere huelga alguna. No hay pelotero que se vaya a sentir contento, pero hay cosas que se tienen que hacer durante el curso natural de negociaciones laborales”.

En la última propuesta, los propietarios buscan implantar un impuesto del 50 por ciento a las planillas de pago que sobrepasen los 102 millones de dólares. Esa cantidad incluye salarios para cada jugador en el róster de 40 hombres, más 9 millones adicionales para pagar beneficios.

En una concesión, los propietarios acordaron implementar el impuesto en una duración de varios años. Sin embargo, los jugadores dijeron que dicha concesión no tiene razón de ser.

Mientras tanto, los peloteros propusieron un impuesto más pequeño que comenzara sobre las planillas de 130 millones el próximo año, 140 millones en 2004 y 150 millones en 2005. Si esto estuviera en efecto este año, sólo los Yanquis tendrían que pagar.

Después que los peloteros fijaron la fecha de ir a la huelga, los dos bandos sostuvieron conferencias de prensa para exponer sus posiciones, y, dieron a las conversaciones un tono áspero que no se había oído en el pasado.

Después de leer y escuchar comentarios con respecto a las pláticas y también de conversar con un buen número de peloteros y administradores del béisbol, me parece que a pesar de todo lo que se ha dicho las conversaciones han progresado y la situación mejoró hasta el punto de sólo quedar un par de obstáculos por resolver.

Sin embargo, el pitcher de los Bravos de Atlanta, Tom Glavine, expresó que la propuesta del impuesto de lujo como se le ha dado en llamar, tiene una relación indirecta al tope salarial. Y de eso se trata todo, salario, dinero, sin importar que el salario promedio del fanático es de apenas 36 mil dólares anuales. El salario mínimo del pelotero es de 200 mil dólares, y el salario promedio es de 2 millones y medio.

La verdad que esta huelga no tiene razón de ser. Es pura avaricia.

Es columnista independiente, contratado por los Astros.  

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