Estimada Sicóloga:
Tengo 25 años y mi primer novio lo tuve a los 18 años, anduve con él por 5 años, pero él me engañaba con muchas mujeres, aunque yo al inicio lo sospeché, seguí con él, pero después hubo muchas confirmaciones de embarazos de diferentes mujeres, pero él siempre se justificaba diciendo que era un error y que él no quería a esas mujeres y yo sentía necesidad de creerle.
Llegué a tener relaciones íntimas (mis padres no lo saben), y todos me decían que era como si estaba ciega. Fue una relación tormentosa de mentira, engaños y sufrimiento para mí.
Comprendí que la persona que más he amado en mi vida era la que más daño me hacia. Decidí terminar con él, a como fuera, entré en depresión.
Yo sentía que mi vida no tenía sentido para mí. Ya han pasado casi tres años en los que sólo vivía pensando que nunca más volvería a enamorarme de otra persona, pero aún así saqué fuerza de voluntad y comencé a estudiar y trabajar.
Conocí una persona muy linda y amable en mi trabajo, comenzamos andar de novios y en una ocasión me llevó a casa de su mamá, y ésta hizo un comentario que eché de ver que está casado y con hijos, terminamos y quedamos de amigos aunque ya él no conversa más conmigo.
Creo que la del problema soy yo, me siento sola, triste, con tanta ansiedad, a veces no puedo ni dormir, mi trabajo ni mis estudios me están llenando, no sé qué es lo que quiero de la vida.
Siento que los días de trabajos se me hacen largos y tediosos, siento que Dios se olvidó de mí, donde estoy no quiero estar, ni en mi casa, ni en mi trabajo, ni en la Universidad, ni en ningún lado.
Respuesta:
Muchas son las mujeres que han vivido o están viviendo experiencias como las tuyas. Nuestra realidad, lo único que (tristemente) nos indica es que una significativa cantidad de personas no están practicando el amor, ni en sus vidas, ni en la relación con los demás.
Esto es ve claramente reflejado en los constantes abusos que se cometen contra niños, niñas, adolescentes, mujeres y también hombres en los distintos espacios: familia, escuela, trabajo, en las calles, en el país, en el mundo.
Las personas estamos cada vez más desunidas, nos hemos olvidado de que a nuestro alrededor existen tras personas, otras cosas y que nuestra propia armonía está en dependencia de que estemos y nos sintamos bien.
Esto está íntimamente ligado y relacionado con el respeto, y si una persona desconoce en sí misma el significado de esto, a la hora de aplicarlo no tendrá la capacidad de reflejarlo en la relación con los demás.
Ahora, con tu situación, es importante que no permitas que la incapacidad de amar de dos personas afecte tu propia capacidad.
Lo que debes revisar dentro de vos, es qué es lo que te está llevando a involucrarte con personas que utilizan artimañas para logra su objetivo, que mienten fácilmente, que se escudan y justifican detrás de las personas que en el camino van dejando dañadas (hijos, mujeres).
La persona que no puede asumir sus compromisos y decisiones con responsabilidad pasa su vida iniciando cosas que nunca concluye.
Tampoco podéis permitir que estas dos personas te lleven a generalizar sobre la vida, las demás personas, cosas y principalmente Dios.
En la vida no puede vivirse en función sólo de una persona o cosa, porque lo demás pierde sentido y contenido, se descuida y se abandona.
Entre las cosas importantes que tu vida tiene estás vos, que tu existencia te lo aseguro no puede reducirse solo a la relación de pareja. Tu existencia tiene una misión y es tu responsabilidad descubrir cuál es. El primer paso debe ser aclararte ¿quién sos y qué es lo que querés para tu vida? Después de tener claro esto, lo demás será menos complicado.
Todas las personas tenemos dentro de nosotros mismos facultades para transformarnos y transformar. Tus sentimientos y pensamientos son tuyos. Sos vos quien debe decidir con cuales quedarse o cuáles cambiar.
Sos importante y vales mucho, pero esto tenés que descubrirlo y creértelo.