- Actual Presidente anunció la combinación de mano dura con la negociación con los grupos armados ilegales
- Guerrilla está utilizando bombonas de gas doméstico repletas de explosivos y cohetes artesanales
AFP
BOGOTA.- El gobierno colombiano expresó ayer su preocupación por la “tecnología” usada por las FARC, que el pasado miércoles lanzaron una sangrienta campaña dinamitera en Bogotá mientras asumía el presidente Álvaro Uribe, y por los vínculos de esa guerrilla con el Ejército Republicano Irlandés (IRA).
“(El caso) es preocupante, por la tecnología que (los rebeldes) adquirieron del IRA, lo que demuestra que el terrorismo en Colombia es un problema global”, declaró el vicepresidente de la República, Francisco Santos, al diario El Tiempo de Bogotá. Santos dijo también que no cree que los ataques perpetrados mientras asumía Uribe —quien anunció la combinación de la mano dura con la negociación con los grupos armados ilegales— supongan un fortalecimiento de las FARC de cara a un eventual proceso de paz.
“No creo. Cada vez más el uso del terror está llevando (a las FARC, 17,000 efectivos) a una situación parecida a la de (el extinto capo mafioso) Pablo Escobar”, señaló.
Al frente del cartel de Medellín, Escobar lanzó a finales de la década de los 80 y principios de los 90 una ola dinamitera en varias ciudades colombianas para expresar su rechazo a la extradición, hasta que fue abatido por policías de élite en diciembre de 1993.
Santos efectuó la declaración al responder a una pregunta sobre qué pensaba de los atentados del 7 de agosto, que dejaron 21 civiles muertos y unos 50 heridos, así como daños materiales en el Palacio Presidencial, en pleno centro de Bogotá, donde cayeron varios morteros lanzados por los insurgentes desde una vivienda ubicada a unos dos kilómetros de distancia.
PREOCUPACIÓN POR GUERRA URBANA
El vicepresidente también expresó su preocupación por el hecho de que las FARC hayan “urbanizado” la guerra, utilizando bombonas de gas doméstico repletas de explosivos, cohetes artesanales y otras armas no convencionales.
“Esta situación va a requerir un ajuste de la seguridad del Estado, porque nos deja a los funcionarios en una situación de gran vulnerabilidad”, enfatizó.
Fuentes del servicio secreto colombiano (DAS) señalaron ayer a la AFP que las FARC planeaban lanzar el miércoles unos 100 morteros caseros sobre la Casa de Gobierno y el Congreso colombiano, en una acción destinada a impedir la asunción de Uribe y que habría contado con el asesoramiento del IRA.
Los rebeldes sólo pudieron arrojar 14 de esos artefactos sobre el Palacio de Nariño (sede del Ejecutivo), el Parlamento y otros objetivos, causando la muerte a 21 civiles, la mayoría de ellos indigentes que vivían en el deprimido barrio de El Cartucho, cercano a la sede del gobierno.
COCHE BOMBA
Una persona murió y tres resultaron heridas cuando estalló accidentalmente una carga explosiva que era transportada por presuntos guerrilleros en un taxi ayer, informó la policía.
El suceso ocurrió en el puerto caribeño de Cartagena de Indias, a 650 kilómetros al norte de Bogotá, informó la oficina de prensa de la Policía del Departamento de Bolívar.
Durante el viaje se registró una explosión en el asiento trasero de un taxi.
La Policía estimó que la bomba tenía entre 3 y 4 kilos del explosivo pentonita que se activaron accidentalmente, hiriendo a los autores del atentado.
CANJE POR PAZ
El vicepresidente colombiano Francisco Santos afirmó que un eventual intercambio de secuestrados por guerrilleros presos debe hacerse en el marco de un proceso de paz para no incentivar nuevos plagios por parte de los rebeldes. “Un intercambio sólo puede ser parte de un proceso. Un intercambio aislado va a generar muchísimos más secuestros”, dijo Santos al periódico El Tiempo en su edición dominical.