- Mientras él saqueaba, miles de nicaragüense pasaban una crisis tan terrible en los hospitales donde no había ni una pastilla, opinaron anoche
Elízabeth Romero [email protected]
“Éste robó más que Somoza en menos años”, dijo el obrero Luis Ibarra González después de escuchar la comparecencia del presidente Enrique Bolaños, reseñando los delitos en que incurrieron el ex mandatario Arnoldo Alemán y 11 personas allegadas, quienes desviaron cerca de 1,400 millones de córdobas hacia cuentas personales.
Luis escuchaba atentamente junto a su hermano Walter el mensaje del mandatario nicaragüense sobre los diferentes delitos en que incurrió Alemán al saquear las arcas del Estado.
Walter Ibarra se mostró sorprendido porque, según dijo, antes del mensaje consideraba que la llamada “huaca” se refería a una menor cantidad de dinero saqueado. Ambos coincidieron en que el presidente Bolaños debe pasar de la denuncia a la acción.
Aunque Luis Ibarra manifestó que “con esto el Presidente ha demostrado que ha decidido ir hasta el fin contra la corrupción”, recordó que serán los diputados quienes deberán decidir si Alemán debe ser juzgado.
“El gobierno tiene las pruebas, los diputados son los que tienen el poder de desaforar a los involucrados en este delito para poderlos llevar al juzgado, porque si no se quedará en una sola declaración”, sostuvo Ibarra.
Otros ciudadanos, como Armando Zepeda, consideraron acertada la iniciativa del mandatario nicaragüense de investigar al ahora presidente de la Asamblea Nacional por los delitos de lavado de dinero, peculado, malversación de caudales públicos, fraude, asociación para delinquir y proposición para cometer delito.
“La intención del presidente es magnífica, debe buscar cómo recuperar los recursos que de una u otra manera han sido saqueados del país”, refirió Zepeda, tras concluir la comparecencia del gobernante.
Pero Zepeda consideró que el presidente Bolaños debe ir más allá. “Debe ponerlos en su lugar, acomodándolos donde deben estar, encerrados”, demandó, al señalar que se trata de una cantidad de dinero que bien pudo ser utilizada en salarios para los sectores más desprotegidos.
“Estas personas deben rendir cuentas al pueblo, no fueron más que unos abusadores de la confianza que les depositó el pueblo”, indicó Zepeda.
“Fue un mensaje positivo para la nación, porque aquí se trata de buscar cómo recuperar los millones de dólares que fueron saqueados por funcionarios corruptos como Alemán y su pandilla”, dijo Róger Barrantes, otro poblador que lamentó lo sucedido durante el pasado gobierno. “Mientras aplicaban medidas drásticas a los sectores más vulnerables, ellos se estaban robando el erario”, señaló, por lo que demandó que el gobierno “pase a la acción” para recuperar esos bienes.
“Mientras este grupo saqueaba, miles de nicaragüense pasaban una crisis tan terrible en los hospitales donde no se encuentra ni una pastilla, donde los ciudadanos tienen que comprar hasta el algodón para que le puedan poner una inyección, o miles de niños no pudieron ir a la escuela”, lamentó Barrantes.