- Toma presidencial en Colombia es empañada por seis explosiones cerca del Congreso que dejan de 12 a 15 muertos y casi 30 heridos
- Veinte mil efectivos y vigilancia aérea no pudieron impedir bombazos
Agencias
BOGOTA.- Por lo menos 12 personas murieron y 28 resultaron heridas al estallar unos seis artefactos explosivos cerca del Capitolio antes y después de que Álvaro Uribe tomara posesión este miércoles de la presidencia de Colombia.
Informes preliminares indican que un cilindro cargado con explosivos cayó sobre una casa donde descansaban varios indigentes, según la agencia de prensa AP.
Por su parte, la agencia AFP reportó que el ataque con explosivos contra la sede presidencial colombiana causó la muerte de 15 personas y heridas a otras 20 en un barrio cercano a este lugar, mientras que cuatro policías resultaron heridos en la sede del Ejecutivo.
Restos humanos estaban esparcidos en el sector conocido como El Cartucho, un sector pobre de la capital, a unos 400 metros de la Casa Presidencial, donde explotó el cilindro-bomba que, según versiones preliminares de la Policía, posiblemente iba a ser lanzado desde esa zona contra el palacio presidencial.
Arturo Robles, camarógrafo de Associated Press Television News, se apresuró a llegar al lugar y vio cuando menos 10 cadáveres, a sólo cinco cuadras del Congreso.
Los cadáveres quedaron tendidos en la calle y en una casa que había sufrido severos daños en El Cartucho, una zona pobre de Bogotá, dijo Robles.
Los cilindros de gas rellenos con explosivos son morteros artesanales usados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), pero ninguna autoridad había atribuido todavía los ataques a esta organización, al menos hasta el cierre de esta sección de LA PRENSA.
Al grupo rebelde se le ha señalado de ser responsable de un campaña de atentados desde el fin de semana para sabotear el cambio de mando.
La portavoz de la Policía secreta, Edna González, dijo a la AP que además de las explosiones cerca del Congreso, hubo otras tres en diferentes lugares de la capital, aunque se desconoce si hubo víctimas.
Otros dos civiles murieron también a pocas cuadras del Congreso, por una de las seis explosiones dijo la oficina de prensa de la Fiscalía Nacional a la AP.
La Oficina de Prensa Internacional del gobierno afirmó a la AP que dos explosiones estremecieron la sede del Ejecutivo. Se desconoce si se trata de cohetes o cilindros de gas.
Cuatro policías quedaron heridos, incluido un escolta de la primera dama. El edificio sufrió leves daños en la fachada.
No se ha podido establecer el orden de las explosiones que sacudieron el centro de la capital, dado a la confusión que reina en el área.
También desconocidos lanzaron horas antes cuatro granadas cerca de la Escuela Militar José María Córdoba en el suroeste de la capital. Uno de los artefactos cayó en una vivienda, provocó heridas a tres personas y causó daños materiales, informó la Policía metropolitana.
Unos 20,000 policías y soldados vigilaban la capital para garantizar la seguridad durante el traspaso presidencial. También aviones de combate Mirage y A-37 realizan vuelos a baja altura para controlar el espacio aéreo.
CESE DE HOSTILIDADES
El nuevo presidente de Colombia, Alvaro Uribe, que juró ayer ante el Congreso para el mandato 2002-2006, anunció que buscará el “diálogo útil” para un proceso de paz, a condición de que haya un “cese de hostilidades”.
Uribe, abogado liberal disidente, de 50 años, y quien ganó las elecciones del pasado 26 de mayo, juró a las 15:15 locales (dos y cuarto de la tarde en Nicaragua) ante el presidente del Congreso, Luis Alfredo Ramos, para suceder al conservador Andrés Patrana.
“He solicitado al Secretario General de las Naciones Unidas, señor Kofi Annan, los buenos oficios de la institución para buscar el diálogo útil a partir de un alivio para la sociedad que debe ser “el cese de hostilidades”, manifestó Uribe, según la agencia EFE.
El nuevo mandatario explicó que “en este marco exploraremos soluciones humanitarias, que liberen secuestrados, que se den a partir de acuerdos que vislumbren la paz definitiva como algo posible”, y reclamó de la prensa y de la opinión “comprender la prudencia que el tema demanda”.
PRIMERA PROPUESTA DE PAZ Y ANTICORRUPCIÓN
El Gobierno del nuevo presidente colombiano presentó el miércoles al Congreso un proyecto de referendo que incluye otorgar bancas legislativas a los grupos armados que se acojan a un plan de paz y la disolución y reducción del Parlamento bicameral, informaron fuentes oficiales.
Según esas fuentes, el proyecto del “referendo contra la corrupción y la politiquería” fue radicado en la secretaría del Congreso por el ministro del Interior y Justicia, Fernando Londoño.
El texto propuesto por el Ejecutivo contempla que “con el fin de facilitar la reincorporación a la vida civil de los grupos armados ilegales que se encuentren vinculados a un proceso de paz, el gobierno podrá establecer, por una sola vez, circunscripciones especiales de paz o nombrar directamente un número plural de congresista en representación de esos grupos”.
La propuesta de Uribe también incluye la disolución y reducción del Congreso bicameral, de los 268 miembros actuales a 160, con el propósito de combatir la corrupción política y ahorrar gastos estatales.
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