Luis Arturo de Trinidad Silva cuando es conducido por los Bomberos al Hospital Lenín Fonseca.

Tras riña conyugal hombre casi va al cementerio

Mujer que quedó con un diente casi desprendido, fue a parar a la cárcel Elízabeth Romero [email protected] Una rutinaria riña conyugal escenificada en uno de los derruidos edificios, ubicados frente a las instalaciones del Ministerio de Gobernación, terminó la mañana de ayer en un hecho sangriento que llevó al hombre al hospital y a la […]

  • Mujer que quedó con un diente casi desprendido, fue a parar a la cárcel

Elízabeth Romero [email protected]

Una rutinaria riña conyugal escenificada en uno de los derruidos edificios, ubicados frente a las instalaciones del Ministerio de Gobernación, terminó la mañana de ayer en un hecho sangriento que llevó al hombre al hospital y a la mujer a la cárcel.

En el incidente estuvo de por medio el alcohol, lo que impidió que la mujer razonara antes de perpetrar el hecho para responder a una agresión del hombre, como acostumbraba en ocasiones anteriores.

En el violento hecho se vieron involucrados María de la Concepción Rodríguez, de 33 años, y Luis Arturo de Trinidad Silva, quienes discutieron hasta llegar a los golpes por parte del hombre, lo que provocó la reacción de la mujer, que se defendió con un cuchillo, con el cual le asestó una estocada en el estómago.

ADUCE “DEFENSA PROPIA”

Aún bajo los efectos del licor, Rodríguez aseguró en las instalaciones de la Cuarta Delegación policial que hirió a su cónyuge “en defensa propia”.

“Le digo que se vaya y me pega un golpe y me dijo que me va a matar”, sostuvo la mujer.

Rodríguez, refirió que desde hace mucho tiempo se dedica a vender vigorón en los alrededores del Gancho de Caminos, en el Mercado Oriental, y este sábado Luis Arturo aprovechó que se encontraban en la casa para discutir con ella.

“No merezco estar aquí, él siempre me ha golpeado, yo no quiero estar presa”, repetía constantemente la mujer, quien presentaba un golpe en el labio inferior y una pieza dental casi desprendida.

Rodríguez pidió clemencia a las autoridades, mientras decía que tiene bajo su cuido a su hijo de 15 años y a un pequeño de dos años y medio, este último nieto suyo que está en su poder desde que su hija de 17 años fue llevada a México sin que hasta ahora sepa de su paradero, momento que aprovechó para pedir apoyo para lograr su ubicación.

La mujer expresó que tiempo después que su hija Brenda del Carmen Toruño Rodríguez salió del país, supo que la mujer que la convenció para abandonar Nicaragua “cruzaba mujeres y las vendía”.  

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