- Los tres fuertes temblores de ayer asustaron a los habitantes de la faja del Pacífico, pero el Ineter asegura que los eventos no están ligados entre sí
- “No podemos predecir que la actividad que comenzó el día de hoy terminará hoy o mañana”, dice director de Sismología, Emilio Talavera
Benjamín Blanco y Luis Felipe [email protected]
La dirección de Sismología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), descartó que los tres temblores ocurridos ayer estén relacionados con un enjambre de sismos similar al que mató a seis personas y derrumbó cientos de viviendas en Masaya y laguna de Apoyo en julio del año 2000.
“Son fenómenos aislados, no tienen ninguna relación y no podemos asociarlos de ninguna otra manera, la actividad sísmica en el Volcán Momotombo es propia del volcán, pero no hay relación alguna entre estas actividades”, aclaró Emilio Talavera Martínez, director de Sismología del Ineter al referirse a los movimientos telúricos.
El primer temblor se registró a las 2:03 de la madrugada de ayer, a 39 kilómetros al noroeste de Managua, tuvo una profundidad de 2 kilómetros y una magnitud de 2.9 en la escala Richter. Ineter explicó que este sismo ocurrido cerca del Volcán Momotombo es un evento relacionado con procesos volcano- tectónicos y fallamiento local en la cadena volcánica de Nicaragua.
El segundo temblor ocurrió a las 8:09 de la mañana, no fue percibido por la población, pero los aparatos del Ineter registraron su epicentro a 293 kilómetros al oeste de la capital, en el Océano Pacífico, frente a la costa de El Salvador. Este sismo tuvo una profundidad de 15 kilómetros y una magnitud de 4.3 en la escala de Richter y tuvo su origen en un evento relacionado con los procesos tectónicos del choque entre las placas Cocos y Caribe.
El temblor más fuerte, sentido por los habitantes de toda la franja del Pacífico, ocurrió a las 10:13 de la mañana, su epicentro se localizó a 86 kilómetros al oeste de Managua, en el Océano Pacífico, frente a las costas de Puerto Sandino. Tuvo una profundidad de 65 kilómetros y su magnitud fue de 5.4 en la escala de Richter. En este caso Ineter también indicó que esto se trata de otro evento relacionado con el choque entre las placas tectónicas Cocos y Caribe.
INETER INSISTE: “SISMOS SON IMPREDECIBLES”
“Nosotros no podemos predecir que la actividad que comenzó el día de hoy terminará hoy o mañana, pero sí podemos decir que después de la ocurrencia de un fenómeno de magnitud considerable pueden haber más réplicas, como de hecho se han presentado, pero de más bajas magnitudes”, comentó Talavera.
Por su parte el director del Ineter, Claudio Gutiérrez Huete, expresó que “estos sismos sirven para recordarnos que vivimos en una zona con alta amenaza sísmica y que lo mejor es estar preparados con buenas construcciones, respetando el Código de Construcción, evitando asentarse sobre fallas geológicas y zonas de alto riesgo”, enfatizó.
NO HAY POR QUÉ ALARMARSE
En tanto el secretario ejecutivo del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres, Cristóbal Sequeira, recomendó a los nicaragüenses no alarmarse por los fuertes sismos que sacudieron ayer la zona del Pacífico del país. “No hay de qué alarmarse”, afirmó.
“Tenemos que aprender a leer los síntomas: cuando el sismo es de larga duración, pero de baja intensidad, quiere decir que el epicentro es lejos, lo cual nos da tranquilidad, porque quiere decir que no es un sismo dañino”, aseguró.
Afirmó que el Sistema está preparado para cualquier eventualidad, aunque reconoció que el grado de preparación se mide de acuerdo a los fenómenos que ocurren, “porque no es lo mismo verla venir, que platicar con ella”, expresó.
ALERTA EN LEÓN Y MASAYA
El mayor Gilberto Narváez, jefe de la Defensa Civil al Occidente del país, manifestó que después de la actividad sísmica registrada en el Volcán Momotombo fue activado el “Plan terremoto” y además una comisión fue enviada a la zona para evaluar posibles daños en las comunidades y en la planta geotérmica.
Narváez señaló que fueron puestos en alerta los alcaldes del departamento de León y Chinandega, donde existen las zonas de mayor riesgo por encontrarse en la cadena volcánica que puede ocasionar daños con las actividades volcánicas.
En Masaya, los habitantes también vivieron momentos de angustia después de dos años del terremoto que sacudió esa ciudad.
(Este reporte tuvo la colaboración de Clarissa Altamirano y Miguel Flores, corresponsales en León y Masaya, respectivamente).