Reinaldo J. Pérez [email protected]
Por este medio quiero felicitar a la Sra. Ana Chamorro de Holmann por su artículo de opinión que apareciera publicado en LA PRENSA el 20 de julio, bajo el título “Encontrando un nuevo sendero”.
En el referido artículo, la parte en la cual estoy de acuerdo, totalmente de acuerdo con ella, es la siguiente:
“Todos los humanos estamos expuestos a errores por nuestras debilidades, pero debemos luchar para reconocerlos y corregirlos denunciando lo sucio y exaltando las virtudes de unos y de otros. Es deber nuestro y de todos de combatir el mal, en este caso la corrupción que se ha vuelto un mal endémico en nuestro país”.
“Todos tenemos que abrir bien los ojos hacia aquellos cuya ambición es destruir todo lo que es en beneficio para la nación. Por lo tanto, pienso que hoy debemos apoyar al presidente Bolaños y no perder esta oportunidad que nos brinda la historia, de haber escogido para este pueblo un hombre honesto que dignifique nuestra Patria con su ejemplar actitud, tanto en su vida familiar como en la actividad pública, porque en este nuevo sendero que buscamos debemos fortalecer y renovar la ética, que nos dicta anteponer los principios y valores morales antes que los intereses personales y partidarios”.
Como bien dijo la Sra. Chamorro, “es nuestro deber combatir la corrupción”, pero no sólo combatirla sino luchar hasta lograr llevar a su mínima expresión o erradicarla por completo, así como lograr que los fondos sustraídos del Estado sean reintegrados al Estado. LA PRENSA, como medio de comunicación con una línea nueva, renovada y profesional, les toca monitorearlo, a fin que el dinero recuperado en esta lucha sea usado única y exclusivamente en beneficio del pueblo, en programas sociales y de salud, pues fue al pueblo que se le privó del beneficio de esos fondos.
Creo, al igual que la Sra. Chamorro, que hay que apoyar a don Enrique Bolaños. Ese hombre de familia, de valores morales y espirituales, a fin de que todos siguiendo su ejemplo, retomemos el sendero perdido: el de la moral, la ética y deponer los intereses personales y partidistas en el beneficio del país y del pueblo.
También creo que es hora que a las cosas y a las personas hay que llamarlas por su nombre y apellido, pues los malos hijos de Nicaragua, como lo son Daniel Ortega, Bayardo Arce, Arnoldo Alemán, Byron Jerez, los hermanos Centeno, etc., no se les puede llamar ambiguamente, pues todos los conocemos y tienen nombres y apellidos.
Deseo reiterarle a la Sra. Ana Chamorro mis felicitaciones y exhortarle a seguir adelante en la defensa de ese nuestro noble pueblo nicaragüense.