- Tender mano a aquel que la necesita, es el lema de un grupo de 12 damas de San Marcos, las que durante 30 años han mantenido la luz y la esperanza entre ancianos, niños y adolescentes enfermos, que a falta de condiciones económicas se refugian en la vocación de servicio que estas mujeres brindan
Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/SAN [email protected]
Doña Rosario Baltodano Espinosa, de 56 años hace un esfuerzo para recordar la edad que tenía cuando comenzó a recibir ayuda de la “Asociación Apostolado de los Enfermos,” de San Marcos; y refiere que hace unos 20 años en que entró a formar parte de esta benéfica institución, la cual ha ayudado a mitigar sus males de riñones, hígado, artritis y otras enfermedades que padece.
Señaló que dos parientes de ella, de las cuales una es ciega, también reciben atención de este grupo de damas. Explicó que el mecanismo es pasar consulta en el centro de salud, mientras las recetas son entregadas a la Asociación y ésta brinda las medicinas de forma gratuita.
“Le doy gracias a Dios por habérmelas puesto en mi camino, porque siempre me han ayudado”, manifestó al añadir que como parte del plan de apoyo se contemplan fiestas, almuerzos, paseos al mar y a otras ciudades del país, lo que permite llevar un poco de alegría a la vida de los enfermos.
FIESTA, MISA Y COMIDA
La celebración de los 30 años de servicio de la Asociación Apostolado de los Enfermos, dio lugar hace pocos días a una mañana de festividad para los 223 enfermos que actualmente están inscritos y que reciben apoyo de las 12 miembros de este apostolado.
Se les ofreció una homilía en la Iglesia de San Marcos y luego una fiesta en el centro recreativo de esa ciudad, donde compartieron un almuerzo. Los afiliados bailaron y quebraron varias piñatas, pero además recibieron un paquete que contenía ropa, cereales y artículos de uso personal.
Francis de Urcuyo, secretaria de la Asociación Apostolado de los Enfermos, precisó que la ayuda es para enfermos crónicos de toda edad que padecen de diabetes, artritis, ceguera, parálisis cerebral, epilepsia, invalidez, parapléjicos y cardíacos.
Indicó que entre los enfermos que atienden existen 9 niños y 10 jóvenes que padecen diversos males, mientras el resto son ancianos y adultos.
Esta loable labor trae para estas hermanas de la caridad sus sinsabores, pues han experimentado el sufrimiento cuando la muerte vence a estos enfermos crónicos. En ese sentido Urcuyo recordó cómo el pasado 14 de julio se les murió una anciana diabética. No obstante, Urcuyo celebra que algunos hayan permanecido vivos durante estas tres décadas, como la señora Juana Jarquín de 100 años, catalogada una de las fundadoras de los pacientes.
AYUDA EXTRANJERA
La directiva del grupo comentó que cada jueves se reúnen en el templo de la ciudad con todos los enfermos para llevarles ayuda espiritual, en cambio el segundo jueves de cada mes les brindan una misa y un refrigerio. La navidad es todo un acontecimiento para los enfermos, pues programan un almuerzo festivo y les entregan un paquete de ropa y comida.
La fuente de ayuda es la Fundación Nicaragüense Americana que les brinda comida y medicinas, pero la ONG “ROCLAND” de Nueva York, también les dona ropa, sillas de rueda, muletas, andariveles y otros materiales desde hace 5 años, dijo Urcuyo. Pero también el grupo visita los barrios de San Marcos, para pedir ayuda.
El apostolado se identifica como un comité de la Iglesia Católica, con amor al prójimo y vocación para atender a cualquier ser humano, aunque este no pertenezca a su religión.
Urcuyo asegura que esto se logra porque en el grupo hay mucha buena voluntad y se mantienen unidas como una gran familia.
LEGADO DE UN SACERDOTE
Flérida Noguera, presidenta de la Asociación, a sus 81 años todavía entrega su tiempo completo a los enfermos necesitados.
Señaló que el nacimiento de la Asociación Apostolado de los Enfermos se dio cuando vino a San Marcos una misión canadiense en el año 1971.
Recordó que fue el sacerdote Carlos Actil, quien fundó la Asociación con un grupo de jóvenes, pero asegura que no tardó ni un año para que se cayera el proyecto, por lo que en julio del 72 fue activado por la Sra. Dolores Robleto, (q.e.p.d.) la señora Francis de Urcuyo, Mina de Carballo, Carlota Zepeda y ella misma.
A partir de ese entonces, realizaron un censo en los barrios para detectar a los enfermos que luego comenzaron a apoyar con rifas, tómbolas y tertulias, agregó doña Flérida.
Ahora el grupo está formado por mujeres altruistas que se han sumado al esfuerzo entre ellas, Marlene de Eslaquit, Sandra de González, Yolanda de García, Nidia de Vigil, Gloria de Briceño, Lolita de Larios, entre otras.