- La acusan de prevaricato y abuso de autoridad
Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/ESTELÍ[email protected]
Por ser la presunta autora de los delitos de prevaricato y abuso de autoridad, el Tribunal Regional de Apelaciones con sede en esta ciudad, abrió un juicio en contra de la doctora Rosa María Rodríguez Herrera, Juez de Distrito de lo Civil de Nueva Segovia.
Esta acusación tiene sus antecedentes en 1998, cuando Roberto Rubio Agurcia pidió la partición de los bienes heredados de su madre Gertrudis Agurcia, localizados en Ocotal, Nueva Segovia.
Eso incluía dos casas y un predio en el centro de esa ciudad, valorados en 2.5 millones de córdobas, que debieron ser repartidos entre Roberto, Luis Humberto, Julio César, Rosa Inés, Vladimir, Ana María Rubio Agurcia y cinco menores.
¿ERRORES?
Rosa Inés, una de las heredadas, dijo que de conformidad con la ley, las autoridades judiciales nombraron un “Juez Partidor” para que hiciera una distribución justa y equitativa de los bienes.
El primer obstáculo del proceso surgió cuando el “Juez Partidor” dejó por fuera a Ana María, residente en Estados Unidos, y a los cinco menores, a quienes también había heredado la señora Gertrudis Agurcia. El segundo problema ocurrió cuando la mayor parte de los bienes se le adjudicaron a Roberto Rubio Agurcia.
“El juez fue recusado, pero nunca se quiso retirar”, recordó la doctora Celia Cuestas Zeledón, abogada de Rosa Inés y del resto de hermanos.
Al recibir el informe del juez especial, la doctora Rosa María Rodríguez, Juez de Distrito de lo Civil de Nueva Segovia, rechazó los recursos de Reposición y Apelaciones, señaló la abogada Cuestas Zeledón.
QUEJA ANTE TRIBUNAL
La doctora Cuestas Zeledón dijo que ante las “irregularidades” cometidas, introdujo en él una acusación de prevaricato y abuso de autoridad en contra de la Juez Rodríguez.
“Tenemos catorce testigos y pruebas contundentes que demuestran que la Juez cometió los delitos de prevaricato y abuso de autoridad, ocasionando daños a mis defendidos por dos millones de córdobas”, manifestó la doctora Cuestas.
Criticó que la juez de Distrito del Crimen de Nueva Segovia, Hilda Rugama, nombrada por el Tribunal de Apelaciones para que levante las diligencias para ese juicio, no dejó que Rosa Inés Rubio declarara como ofendida, “solamente porque llegó con diez minutos de retraso”.