María Elena García RN [email protected]
Soy enfermera en el Frederick Memorial Hospital en Maryland, Estados Unidos.
Me llamó la atención la noticia acerca de la muerte del niño de cuatro años, por presunta negligencia médica; y digo negligencia porque no es otra cosa más que eso. Un terrible horror médico, ya que como enfermera y trabajando en el departamento ortopédico, miro muchos pacientes con quebraduras y puedo decir que ese angelito con una simple fractura en el codo no era para que falleciera.
Los médicos deben tener más cuidado y tener respeto por nuestro pueblo, ya que la gente confía en sus médicos y no es justo que ellos sean tan negligentes y causen un dolor tan grande como es la pérdida de un hijo. Quisiera decirle a la madre, si esto la consuela un poco, lo que Dios dijo: “dejad venir los niños a mí porque de ellos es el reino de los cielos”.