- Cardenal Obando dice que
comunicadores deben exaltar lo
constructivo y ejemplar
Luis Felipe Palacios [email protected]
El Cardenal Miguel Obando y Bravo hizo ayer un llamado a los medios de comunicación y a los comunicadores sociales a destacar lo “ejemplar y constructivo”, y no hacer mucho eco en el “vicio y el delito”, porque los efectos pueden ser negativos para el país.
Obando, quien el miércoles se reunió con los obispos del país para analizar la situación económica y política del país, indicó que “las bajas pasiones no deben ser alentadas, sino amansadas”, en referencia a los medios de prensa.
“Los medios de comunicación social tienen un gran poder. Su poder carga de responsabilidad al ejercicio de comunicador. Su misión es informar y formar rectamente la conciencia nacional y su compromiso insobornable es servir a la justicia, a la verdad y jamás a intereses meramente económicos o intereses bastardos o egoístas de grupos o partidos”, señaló.
INVITA A REFLEXIÓN A COMUNICADORES
De acuerdo a Su Eminencia, el oficio del comunicador social, en cualquiera de sus modalidades, es muy serio, por lo que advirtió que “no faltan entre los otros comunicadores que honran y enaltecen la profesión, pero existen algunos puntos sobre los que nuestros comunicadores deben reflexionar”.
En su mensaje, transmitido la mañana de ayer por una emisora católica, dijo que “el rumor, la sospecha, el prejuicio y la maledicencia, no son fuentes puras de verdad, antes de comunicarla, la verdad debe ser buscada con responsabilidad, con tesón y con imparcialidad”, en clara referencia a los comunicadores sociales.
“Debe ser cultivado mucho más el periodismo de investigación. No es el sensacionalismo lo que el buen comunicador debe buscar, sino la objetividad de lo que transmite”, añadió.
Obando, quien suspendió las declaraciones a los medios después de las misas dominicales, abogó por una política informativa constructiva. “Los medios de comunicación pueden y deben ayudar a descubrir y consolidar los genuinos valores personales y sociales, a moralizar el comportamiento humano, a combatir el confusionismo ideológico vigente, a fomentar la unión y la solidaridad, y a dilatar la cultura de lo que los leen o escuchan”, concluyó.