- Jóvenes peregrinos quieren ver al Papa, pero además conocer chicas
Stefanie BatchoAFP
TORONTO.- Entre catequesis y misas, algunos de los jóvenes peregrinos de las Jornadas Mundiales de la Juventud encuentran tiempo para flirtear con el pecado de la carne, sin sentir por ello deseos de correr hasta los confesionarios colocados a su disposición a lo largo del lago Ontario.
“Mi padre me preguntó por qué quería venir y le dije que quería conocer chicas”, asegura Tim Hilbert, de 16 años. “Él me respondió: al menos eres honesto”, recuerda este joven estadounidense de Massachussets, que por ahora no ha podido conseguir otro trofeo que el e-mail de una joven peregrina.
“Vamos a recibir besos a la europea”, suspira entusiasta Lauren Buonomo otra joven estadounidense, de Pensilvania, poco acostumbrada en su país a saludarse con dos besos en las mejillas.
Con sus amigas Katlyn y Christine Gallagher, esta norteamericana de 17 años observa un grupo de jóvenes alemanes que toman el sol con el torso desnudo sobre el césped del Palacio de Exposiciones, el amplio centro donde tienen lugar las celebraciones. “Son más fáciles de abordar así”, bromea Lauren.
Los jóvenes alemanes también reconocen que están en Toronto para aprovechar la ocasión. “Yo no, ya estoy completo”, dice uno de ellos, Mattias Bucksteger, de 21 años, mientras se abraza a su novia.
“¿El PAPA? SÓLO UN PRETEXTO”
A sus 24 años, el uruguayo Santiago Gómez, dice haber venido “para buscar chicas”. “El Papa es tan sólo un pretexto”, agrega seriamente.
Hace dos semanas en Roma, Juan Pablo II había invitado a los jóvenes a seguir el ejemplo de Maria Goretti, un santo católico muerto el 6 de julio de 1902 y no rendirse a los impulsos del placer.
Lamentablemente “no somos santos” suspira Juana Bejarano de la ciudad de Panamá. Para ayudar a Juana y a todos aquéllos que temen ser tentados por el pecado de la carne, Lovematters.com, un sitio de internet de California que promueve la lucha contra el aborto y la castidad hasta el matrimonio, publicó un periódico que distribuyó gratuitamente entre los jóvenes, celebrando las virtudes de la castidad y de no ceder a la lujuria prematrimonial.
La carne es débil, señala la publicación que aconseja “evitar los abrazos intensos, los besos apasionados y todos aquello que pueda conducir a pensamientos lascivos”.
Más pragmáticos los miembros del grupo “Desafío a la Iglesia” distribuyeron condones a la llegada de los peregrinos en las distintas terminales de entrada a Toronto.
Para los organizadores de esta Jornada Mundial de la Juventud, que esperaban una cifra de peregrinos cuatro veces mayor que los 196,000 inscritos, todos son bienvenidos.