Leslie Nicolás Lacayo [email protected]
En medio de la crisis de sobreoferta de leche, Nicaragua fue electa sede regional de la Federación Centroamericana y del Caribe de Lácteos (Feccalac) y además obtuvo por dos años la presidencia de la organización.
Ariel Cajina, decano de la facultad de Ciencia Animal de la Universidad Nacional Agraria (UNA), resultó electo presidente de la federación, decisión que calificó como un “gran reto”.
Cajina, quien es además directivo de la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac), señaló que una de las labores que como nuevo presidente emprenderá es unificar esfuerzos entre todos los países centroamericanos como parte de los acuerdos alcanzados en el III Congreso de Feccalac que concluyó ayer.
“Todas las cámaras de la región debemos de cumplir con los compromisos en realizar y concretar una estrategia de desarrollo en conjunto para la región en donde busquemos cómo llevarle bienestar a los productores centroamericanos”.
Centroamérica importa anualmente cerca de 400 millones de dólares en productos lácteos, los que a juicio de Cajina bien pueden ser producidos en la región. “Para que los productores centroamericanos puedan sustituir estas importaciones se hace necesario promover al sector en cada uno de los países a través de políticas económicas gubernamentales que beneficien la producción”.
Cajina consideró que el “alto” grado organizativo del sector lácteo nicaragüense en los últimos dos años fue uno de los factores que influyó para que ahora la presidencia de Feccalac esté en manos de Nicaragua.
El primer paso que Cajina impulsará es armonizar las normas en cuanto a los aranceles a la importación, para proteger a la región de acciones que no son competitivas. Pues éste es uno de los acuerdos alcanzados en el Tercer Congreso y lo que a juicio de Cajina hay que hacer de inmediato.
Al congreso asistieron unos 200 delegados de los diferentes países centroamericanos.