Fernando A. Malespín Ferreti
Si el espíritu de la Ley de Pensiones de Gracia para ex presidentes y ex vicepresidentes, se concentra en un reconocimiento público porque prestaron servicios distinguidos a la Patria, de todos los beneficiarios, la única persona que tiene suficientes méritos para recibir la pensión vitalicia es doña Violeta Barrios de Chamorro.
Doña Violeta rescató al país de la guerra y del comunismo y contribuyó eficazmente a establecer la paz y la reconciliación, consolidó la democracia que disfrutamos actualmente y como si fuera poco, recorrió el mundo solicitando ayuda económica para un país recibido en ruinas e imploró el perdón de una parte de la deuda externa de 11,500 millones de dólares dejada por el FSLN.
La decisión de don Enrique de recibir además de su sueldo una pensión vitalicia, es un grave error que contradice sus principios morales.
Es de humanos errar y de hombres rectificar, esto lo que el pueblo nicaragüense que lo llevó al poder espera que haga.