Elízabeth Romero [email protected]
Después de cuatro intentos de haberle extirpado una apendicitis sin resultados positivos, un joven fue remitido en estado delicado desde Puerto Cabezas, al Hospital Roberto Calderón de Managua.
El pasado 23 de mayo José Aragón Valle, de 20 años, fue conducido por su madre al hospital de Puerto Cabezas, por padecer de apendicitis, por lo que los médicos decidieron intervenirlo quirúrgicamente.
Pero según Tomasa Valle, madre del paciente, cinco días después su hijo fue operado de nuevo. A estas dos operaciones siguieron otras dos más, que sumaron en total cuatro, porque según les explicaron los galenos, “se les había complicado, tenía una infección”.
Después el paciente fue trasladado al Hospital Roberto Calderón de Managua, “aquí lo traje bastante mal”. Y aunque la mujer está agradecida por la atención que su hijo ha recibido en el hospital capitalino, aseguró que no sabe cómo regresará a su casa en el Atlántico Norte, debido a que los cinco mil córdobas que trajo consigo para hacer frente a los gastos de estadía y medicamentos para el paciente ya se le terminaron, por lo que hace un llamado a las personas altruistas a ayudarle.
“Me quedé sin dinero, sólo con cien pesos… no sé qué me van a pedir más los doctores”, sostuvo Valle, quien lleva siete días en Managua al cuido de su hijo.
En una situación similar está la familia de Maritza Ñurinda Soza, de 33 años, quien está internada en ese mismo centro asistencial, según su hermana Ana Cecilia Ñurinda “está complicada con líquido biliar regado en los tejidos”, según les han explicado los médicos.
Aparentemente, cuando la paciente recibió atención en el hospital de Masaya, le fue colocado inadecuadamente un dreno, “o un tubo se le desvió, entonces ese líquido se le derramó por dentro, que fue el que le perjudicó a infestarle todo su organismo”.
Ana Cecilia dijo que su hermana permanece en ese hospital desde hace 15 días, después que fue remitida del hospital de Masaya donde la operaron de la vesícula.
“Los medicamentos son caros y nosotros somos pobres, venimos desde Tisma, tenemos que andar prestando, viendo de qué manera le ponemos el medicamento, porque todavía nos da esperanza el doctor”, dijo Ana Cecilia.
Aseguró que a diario tienen que pagar 240 córdobas para hacerle tres tipos de exámenes médicos a su paciente, por lo que para ellos significa un alto costo, por lo que solicitan ayuda económica de personas de buen corazón.