- Reporteros Sin Fronteras informa al mundo procedimiento arbitrario de militares con periodista
- Exigen una investigación y
Gobernación la inicia cinco
días después de atropello
William Briones Loáisiga [email protected]
El organismo internacional Reporteros sin Fronteras (RSF) ha hecho pública mundialmente la denuncia sobre la forma arbitraria en que un periodista de LA PRENSA fue obligado a presentarse ante la Dirección de Investigaciones Criminales de la Policía Nacional, para responder por un artículo sobre el inspector del Ejército de Nicaragua, general Roberto Calderón.
El organismo periodístico envió una carta al ministro de Gobernación, Arturo Harding, en la que exigen una investigación sobre el irregular procedimiento al que fue sometido el pasado 18 de julio el periodista de la Sección Política de LA PRENSA, Luis Felipe Palacios.
En la misiva a Harding, Reporteros Sin Fronteras protesta además contra la prohibición al fotógrafo de este diario, Manuel Esquivel, de tomar fotos al subcomisionado Denis Tinoco, jefe de Auxilio Judicial de la DIC, oficial que ordenó el interrogatorio.
“Cada periodista tiene derecho a que se respete la confidencialidad de sus fuentes de información”, declara Robert Ménard, Secretario General de Reporteros sin Fronteras, en la carta dirigida Harding Lacayo.
HARDING PIDE INVESTIGACIÓN
Harding solicitó ayer a la Dirección de Inspectoría Civil del Ministerio de Gobernación (Mingob) que realice una exhaustiva investigación sobre la actitud de la Policía en el caso del periodista Palacios, quien fuera llevado a declarar de forma oficiosa.
De acuerdo con una nota de prensa del Mingob, “el titular de esta cartera resaltó que tanto el presidente de la República, Enrique Bolaños, como todos sus ministros, son defensores de la absoluta e irrestricta libertad de prensa”.
Inspectoría Civil es la instancia del Mingob que investiga las situaciones en que se ven involucrados los órganos de esa institución, a la que pertenece la Policía Nacional.
DIPUTADO DEMANDA EXPLICACIÓN
El diputado del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Jaime Morales Carazo, demandó una disculpa del Ejército de Nicaragua, ante la desmedida reacción del general Calderón por el artículo publicado en días pasados.
Morales Carazo dijo estar sorprendido por la reacción del Ejército, lo que considera una contradicción con la imagen de ser una institución que ha avanzado en su institucionalización. “Es lamentable, la sentencia básica de la democracia es la libertad de expresión”, anotó.
“Esperaría que haya una disculpa y no vuelvan a repetir esta situación. Creo que los miembros del Ejército y la Policía que incurrieron en esa actitud tan lamentable, deben disculparse. Lo hicieron de forma oficiosa, y ese método no es el más aconsejable, lo más sensato. No contribuye a la tranquilidad e imagen de civilidad que todos queremos que impere en el país. Tengo la impresión de que una explicación de caballerosidad cabe en este caso, creo que fue un exabrupto, pero si esto sienta un precedente, sería catastrófico. Si se recoge la gorra y se pide disculpas, daría tranquilidad a todos”, comentó.
El parlamentario dijo que excesos como el cometido contra el periodista de LA PRENSA perjudican la imagen de seriedad y respeto a los civiles, y a la institucionalidad, que el Ejército ha construido durante varios años.
ORTEGA RECOMIENDA ENTENDIMIENTO
Por su lado, el secretario general del Frente Sandinista, Daniel Ortega, recomendó al Ejército, la Policía y los periodistas, buscar mecanismos de entendimiento para el buen desempeño de sus respectivas actividades.
“En cualquier país del mundo hay un límite, los medios de comunicación deben establecer una posición de decir ‘hasta aquí puedo llegar’, y tratar de tener una buena comunicación para evitar incidentes como éste que afecten las relaciones de respeto que se deben cultivar entre la seguridad, el Ejército, la Policía y los periodistas”, comentó.
INUSUAL ACTUACIÓN POLICIAL
La actuación policial en el caso del periodista Luis Felipe Palacios de LA PRENSA, a petición del general Roberto Calderón, se resume de la siguiente manera:
Iniciaron investigación de oficio, sin abrir expediente por delito específico.
Cerraron el caso sin investigar.
No indagaron a nadie en la supuesta causa.
Citaron al periodista sin brindarle explicaciones. El citado tiene derecho a conocer los motivos de la citatoria para valorar si declara o no, o si lo acompaña un abogado.
Al momento de declarar, la Policía Nacional no mostró a Palacios ningún expediente ni le fue leída la causa por la que fue llevado a la DIC. Sólo por el artículo que escribió.
El periodista fue llevado aparentemente como testigo, pero fue resguardado por una patrulla policial.
Ésta es una forma de censura directa y una limitación del ejercicio periodístico, una abierta violación a los procedimientos de ley, y atenta contra las garantías constitucionales.
EMBAJADAS PREOCUPADAS
Además de Reporteros Sin Fronteras, el caso del periodista Luis Felipe Palacios también es seguido por representaciones diplomáticas en el país, algunas de las cuales han iniciado una indagación sobre el tema para informar a sus respectivos gobiernos.