Dra. Karmen Jiménez Guido [email protected]
En innumerables ocasiones me he dirigido a LA PRENSA con el objetivo de expresar mi opinión como católica nicaragüense y asidua lectora de ese diario. Hasta el momento no he obtenido la gracia de que alguno de mis escritos sean publicados y en cambio cada día encuentro opiniones y noticias que de uno u otro modo atacan a la Iglesia Católica nicaragüense y a su jerarquía.
Quiero referirme al artículo de la Sra. Ana Chamorro de Holmann, titulado “Buscando nuevos senderos” publicado el sábado 20 de julio. He perdido la esperanza de que LA PRENSA actúe conforme los criterios de profesionalidad que tanto han pregonado y hagan saber al pueblo que existimos católicos que no sólo apoyamos a nuestra jerarquía sino que compartimos en plenitud el modo de ver la situación de nuestro país porque vemos con claridad, sin estar engañados o coaccionados por ninguna condición, que lo que señalan nuestros Pastores es la verdad.
Al contrario de la estimada Sra. Chamorro, nosotros no necesitamos del apoyo de ningún cardenal extranjero para combatir la corrupción. “El signo profético” como ella lo llama, para nosotros los verdaderos católicos nicaragüenses, fue cuando nuestro Cardenal habló de las pequeñas corrupciones de cada uno que incluían las de los medios de comunicación.
Ninguno de nosotros, ni nuestra jerarquía están en oposición a que se haga justicia y como cualquiera del resto de nicaragüenses queremos ver en la cárcel a los que han hecho tanto daño, pero lo que nuestro Cardenal Miguel ha dicho y que ninguno quiere oír es que para perseguir corruptos y delincuentes no es necesario hacer tanto alboroto, que se debe perseguir al corrupto no a la institución.
Nota del Editor
LA PRENSA ha publicado innumerables informaciones, artículos y cartas favorables al Cardenal y a la Iglesia Católica. Y además, aparte de que por razones que cualquiera puede comprender (limitaciones de espacio) no nos es posible publicar todo lo que recibimos, en nuestros archivos no tenemos ningún escrito pendiente de la señora Jiménez.