Luis Felipe Palacios [email protected]
La Iglesia Católica pedirá al gobierno del presidente Enrique Bolaños “no obstaculizar su misión evangelizadora”, cuando los obispos de Nicaragua se reúnan a finales de julio para sentar su posición con respecto a la Administración actual.
El Obispo Auxiliar de Managua, monseñor Jorge Solórzano, adelantó que la Iglesia Católica planteará al gobierno no ser favorecidos con una política de privilegios, sino que les permitan mantener la identidad católica a los nicaragüenses, para lo cual pedirán que “no se obstaculice la misión evangelizadora”.
También, el cardenal Miguel Obando y Bravo, Arzobispo de Managua, durante esa reunión que sostendrán, dejará “bien clara” la posición de la Iglesia Católica con respecto a la relación que mantienen los altos jerarcas con el actual gobierno.
“A final de mes, todos los obispos nos reuniremos para hacer un análisis de la situación nacional y de nuestras relaciones con el gobierno”, aseguró monseñor Jorge Solórzano.
El religioso, quien afirmó que en la actualidad, los obispos “mantienen una fría relación con el gobierno” que preside Enrique Bolaños, reveló que los obispos centrarán su reunión en hablar de la situación actual del país, tanto política y económica como social.
RECONOCE FRICCIONES
En los primeros seis meses de la Administración Bolaños han existido diferencias entre los miembros de la jerarquía católica con el actual gobierno, sobre todo después que varios de los principales religiosos resultaran mencionados en supuestos actos de corrupción cometidos durante la pasada Administración.
Solórzano, quien no se quiso referir al tema, justificó sí el acercamiento que mantuvo la jerarquía católica durante la Administración del ex presidente Arnoldo Alemán, porque “quizás el gobierno anterior no quiso tener ningún problema con la Iglesia”.
“No sé este gobierno cuál es su política con la Iglesia, pero sí ha habido ciertos problemas de este gobierno con la Iglesia, pero no sé cuál es su política”, añadió.
Señaló que los obispos están en constante observación de los pasos que está tomando el actual gobierno, porque ellos están interesados en que “hagan bien al pueblo”.
Cuestionó, sin embargo, el desabastecimiento de medicinas en los hospitales y el continuo levantamiento de tono entre los políticos, porque a su juicio, el lenguaje que se escucha es fuerte e hiriente, y denota mucho odio.