Troy Newman Rodríguez.

Herido, pero logró escapar con vida

Mario Sánchez P. [email protected] “Yo estaba aterrorizado. Quería salir por la ventana del taxi porque el hombre que me puso un cuchillo en el costado izquierdo ordenó al que me tenía puesto el cañón de una pistola en la cabeza: ¡Matalo! ¡matalo!.. pero como el arma no le funcionó, con la cacha me dio dos […]

Mario Sánchez P. [email protected]

“Yo estaba aterrorizado. Quería salir por la ventana del taxi porque el hombre que me puso un cuchillo en el costado izquierdo ordenó al que me tenía puesto el cañón de una pistola en la cabeza: ¡Matalo! ¡matalo!.. pero como el arma no le funcionó, con la cacha me dio dos golpes contundentes en la cabeza”.

“El otro me enterró el cuchillo en la espalda cuando yo sacaba parte del cuerpo al querer salir por la ventana del carro. Estaba horrorizado porque iban a matarme”, relató Troy Newman Rodríguez, un ciudadano estadounidense, de Iowa, quien en siete años de venir de vacaciones a Nicaragua nunca había sido asaltado en las calles de Managua.

A eso de las 10:00 de la noche del 26 de mayo, abordó un taxi frente a Plaza El Sol. El conductor giró hacia la Catedral de Metropolitana de Managua, y al pasar por el Colegio Simón Bolívar, dos individuos abordaron el mismo vehículo. De inmediato, uno de ellos le puso una pistola en la cabeza y el otro un cuchillo en el costado izquierdo, advirtiéndole que si no entregaba su dinero, lo matarían.

El turista le protestó al taxista del carro T 22-34, cuando junto a los dos asaltantes le exigían que entregara su dinero, que eran 775 córdobas y 10 dólares. Como Troy se resistió, el taxista le ordenó a uno de sus compinches que le había puesto la pistola en la cabeza: “¡Matalo! ¿Qué esperás?” El hombre accionó el gatillo, pero la pistola milagrosamente no funcionó.

Al darse cuenta de que acababa de escapar de la muerte, pero que sería asesinado, Newman Rodríguez quebró la ventanilla de la puerta trasera e intentó salir del vehículo, pero el otro asaltante le enterró un cuchillo en la espalda.

Creyendo que lo habían matado, uno de ellos abrió la puerta para sacar el cuerpo, lo cargaron y lo lanzaron a un lado de la calle. Posteriormente se dieron a la fuga en el taxi. Mientras que el asaltado fue ayudado por un vigilante del sector, que lo trasladó al Hospital Militar.

TAXISTA ASESINADO ATROZMENTE

El último taxista víctima de la delincuencia fue Oscar Orlando Mendoza Ramos, de 23 años, quien residía en una comarca del sector de El Planetarium, en el kilómetro 15 de la Carretera Vieja a León. Su cadáver fue encontrado a eso de las 5:30 de la mañana del viernes 21 de junio.

El cuerpo de Mendoza Ramos estaba dentro de su carro Hyundai gris, placas T 09-64, que fue encontrado cerca de la segunda entrada de Residencial Las Colinas, en Managua.

La Policía sospecha que el motivo de este asesinato fue una “pasada de cuentas”, ya que los atacantes no se robaron el carro ni los 160 córdobas que el taxista andaba en los bolsillos de sus pantalones, sólo los zapatos y un teléfono celular.

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