Salvador Castillo Montenegro
El hombre debe sentirse satisfecho por el trabajo que hicieron los que tienen compromisos con el caudillo del Partido Liberal al haber logrado que personas sencillas y honradas, pero ingenuas, de algunas ciudades hayan llegado a Masaya a guardarle reverencia al hombre, pero eso en nada le ayuda a que las investigaciones sobre la corrupción del hombre y sus allegados puedan detener a la Contraloría General de la República y a la Procuraduría General de Justicia.
Hicieron falta las ofrendas que han caracterizado a los que le han rodeado siempre, ya que en otras ocasiones hasta algunos productores le han llevado como regalo especial vacas, toros, caballos y hasta sacos de rosquillas exquisitas de Somoto como una muestra de lealtad hacia el hombre por todos los favores recibidos.
Estoy seguro que un político honesto no se va a prestar a ningún acuerdo político para perdonar a quienes se han robado dinero del Estado que pudo haber servido para comprar medicinas, aumentar salario de los profesores, construir viviendas, garantizar la seguridad del campo y la ciudad que tanto se necesita, o construir carreteras.
Para no pagar por sus actos muchos corruptos se han escudado en las diputaciones para ser impune ante los actos ilícitos en que se han visto involucrados, y no responder ante el pueblo nicaragüense por los señalamientos de corrupción ante los tribunales de justicia, pero la inmunidad no durará todo el tiempo, ya que los diputados que tienen dignidad sabrán reflexionar para quitarles la investidura a quienes se escudan, y el hombre y sus allegados pagarán por todas sus fechorías, quedando un Partido Liberal saneado para administrar de forma honrada los recursos locales y externos para que sean invertidos en las necesidades de los nicaragüenses, tal a como lo han esperado siempre los países amigos que tanto han aportado al desarrollo económico de la nación, pero que desgraciadamente ha ido al bolsillo de los corruptos, haciéndose de riqueza sin haber derramado una gota de sudor.
Productor esteliano.