Escobas producidas con la variedad de sorgo L–418, que supone mayor calidad.

Buscan salvar producción de escobas

Producción de semillas, espigas y fibras de mejor calidad es la prioridad asegura especialista Actualmente la producción nacional está concentrada con el sorgo escobero, para este año se prevé sembrar una mejor variedad Luis Eduardo Martínez M.CORRESPONSAL/[email protected] La organización de un programa integral, entrenar y capacitar un equipo de técnicos, agricultores y artesanos para la […]

  • Producción de semillas, espigas y fibras de mejor calidad es la prioridad asegura especialista
  • Actualmente la producción nacional está concentrada con el sorgo escobero, para este año se prevé sembrar una mejor variedad

Luis Eduardo Martínez M.CORRESPONSAL/[email protected]

La organización de un programa integral, entrenar y capacitar un equipo de técnicos, agricultores y artesanos para la producción de semillas, espiga y fibra de alta calidad, y establecer coordinaciones interinstitucionales con responsabilidad técnica, son los principales requerimientos para el desarrollo del sector escobero en Nicaragua.

“Es necesario fomentar la comercialización de la producción a nivel nacional de fibras y escobas, y el apoyo de organismos nacionales e internacionales para la implementación del sistema propuesto”, dijo Néstor Bonilla Bird, consultor del Proyecto de Mejoramiento de Semillas (Promesa), durante la Segunda Conferencia Nacional de Semillas que tuvo lugar la semana pasada en Matagalpa.

Explicó que en Nicaragua existen escoberos en los departamentos de Chinandega, León, Masaya, Managua, Granada, Boaco, Matagalpa, Estelí, Nueva Segovia y Madriz. Pero, la mayoría de los productores utiliza la variedad de semilla “acriollada” de sorgo escobero.

Según Bonilla, en el año 2000 se sembraron aproximadamente unas 300 manzanas de sorgo escobero con variedades acriolladas, pero este año se ha programado la siembra de unas 420 manzanas de este rubro en diversas regiones del país, divididas en 300 manzanas para los departamentos de la franja del Pacífico, 50 manzanas en Matagalpa, Sébaco y Terrabona, 40 manzanas en Estelí, y unas 30 manzanas en Nueva Segovia y Madriz.

Para este fin, Promesa, en coordinación con el Programa Nacional de Sorgo del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) y organismos no gubernamentales de Estelí, Ocotal y Matagalpa, se importó la variedad de semilla L–418, la que se estableció en nueve parcelas demostrativas para su evaluación, validación, promoción y generación de tecnología.

También se capacitó a 310 productores y 56 técnicos agrícolas, se sembraron dos manzanas para la depuración y multiplicación de semilla básica.

Los resultados de estos estudios indican que la variedad de sorgo L – 418 tiene mejores rendimientos que la variedad acriollada, tanto en producción por manzana sembrada como en la demanda en el mercado nacional y extranjero.

Bonilla señaló que esta variedad tiene mejor calidad en la fibra, que es más larga y de mayor grosor que la variedad utilizada tradicionalmente en Nicaragua.

El consultor dijo que la fecha de corte del L–418 es de 75 días, en estado verde, cuando el grano está lechoso y la fibra no se ha secado completamente, contrario a lo que se acostumbra con la variedad acriollada.

CALIDAD

“Cuando se hace una escoba con variedad criolla, el ama de casa usa la escoba y se le quiebra completamente por el hecho que la fibra es tostada, por lo que es esencial el manejo postcosecha de la fibra para que mantenga flexibilidad y pueda cumplir con la función para la que está destinada la escoba”, dijo Bonilla.

Añadió que con la fibra obtenida de la variedad de sorgo L–418 se fabrican escobas de mejor calidad y “para la venta local competiría con el cepillo plástico, con las ventajas que la escoba de fibra de sorgo se degrada mucho más rápido que el plástico”.

“Por la flexibilidad de la fibra natural, la escoba tiene casi la misma durabilidad que la escoba o cepillos de plástico”, aseguró.

IMPORTADO DE EE.UU. Y DE EUROPA

Néstor Bonilla Bird, consultor del Proyecto de Mejoramiento de Semillas (Promesa), explicó que en 1920 se introdujo a Nicaragua el cultivo de sorgo escobero, importándose la semilla, equipos y tecnología desde Estados Unidos y Europa. Sin embargo, por desconocimiento se perdió la pureza varietal y los productores no se especializaron, relegándose este cultivo a los pequeños artesanos.

w Hace diez años, se vendían un millón de escobas anualmente y hoy se consumen aproximadamente unas doscientas mil escobas por año.  

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