- Contrató a su prima Gabriela Villa, le asignó un salario de 3,800 dólares que pagaba del Proyecto de Rehabilitación y Mantenimiento Vial
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
El ministro de Transporte e Infraestructura, Pedro Solórzano, no sólo contrató a su prima Gabriela Villa Castillo, algo que la Constitución prohíbe, sino que los honorarios que ella devengó salieron del Proyecto de Rehabilitación y Mantenimiento Vial de ese Ministerio, según una carta que él mismo envió en días pasados a la Contraloría.
El contralor Guilllermo Argüello Poessy aseguró que esta revelación podría dar pie al inicio de una investigación sobre el uso y destino de los fondos del Proyecto de Rehabilitación y Mantenimiento Vial. “Podría iniciarse una revisión sobre estos fondos”, expresó al ser consultado sobre el tema.
“Aquí tengo una carta —y es el colmo, se firma licenciado… ¡Dios mío!— que da instrucciones al Banexpo para que gire cheque a la señora Villa de la cuenta del Proyecto de Rehabilitación y Mantenimiento Vial del Ministerio de Transporte”, expresó Argüello.
LA PRENSA intentó conocer la versión de Solórzano, pero en la oficina de Relaciones Pública del MTI, Margarita Rojas dijo que éste estaba en Chontales acompañando al presidente Enrique Bolaños en una gira de trabajo, y que mañana estaría en el Guasaule.
Por este caso, del pago de honorarios, Solórzano podría recibir una sanción administrativa (multa) y otra civil —enterar al Estado la suma total devengada por su prima— por dar un destino diferente a los fondos públicos, en vista que Villa fue contratada para ser asesora de la Dirección Superior del Ministerio de Transporte e Infraestructura.
RESPONSABILIDAD PENDIENTE
La semana pasada la Contraloría General de la República (CGR) estableció responsabilidades administrativas contra Solórzano por negarse a enviar información a la entidad fiscalizadora sobre el vínculo familiar que le unía a Villa Castillo. Solórzano, por su parte, anunció que recurriría de amparo contra la resolución de la Contraloría.
El caso también generó una agria discusión verbal entre Solórzano y Argüello, en la que salieron a lucir méritos académicos, “caballos”, “corruptos” y otros epítetos.
SUPER ASESORA
De acuerdo con el contrato suscrito entre Gabriela Villa Castillo y Pedro Solórzano, ella tendría la función de coordinar el proceso de transición, servir de enlace ente el ministro y las diferentes direcciones generales, coordinar las diferentes actividades entre los miembros de la Dirección Superior, asesorar a los miembros de la Dirección Superior en materia de procedimientos administrativos que conlleven a la optimización de los recursos; asesorar y recomendar al señor ministro de Transporte e Infraestructura en todos los aspectos económicos, financieros, presupuestarios, administrativos y logísticos del MTI.
Otra de las funciones que tenía Villa era la de “sustituir al señor ministro de Transporte en aquellas reuniones en las cuales, por las características de sus funciones, no pudiera estar presente; revisar, coordinar y dar seguimiento a todas las actividades vinculadas con la Dirección Superior, diseñar y elaborar planes de trabajo de la Dirección Superior y todos los directores generales, entre otras.
ESTUDIAN NUEVA SANCIÓN
“Ahora que él ya les dio la información a ustedes, que es su prima hermana, habrá que analizar esta contratación desde otra óptica. Contrató el día 11 de enero, el día siguiente que llegó al ministerio, con el salario de cuatro mil dólares a su pariente cercana, dentro del cuarto grado de consanguinidad”, expresó el contralor Guillermo Argüello Poessy.