Gustavo Ortega Campos [email protected]
El proceso de escogencia de una o varias empresas que explorarán el potencial petrolero nacional, conlleva una serie de análisis y requisitos, principalmente técnicos, entre los que destacan el impacto ambiental, explicó Mauricio Darce, Director de Desarrollo Petróleo del Instituto Nicaragüense de Energía (INE).
La Ley Especial de Exploración y Explotación Petrolera o Ley 286, establece restricciones en aras de evitar impactos en el Medio Ambiente en las tres zonas con potencial para la extracción del llamado “oro negro”.
Las zonas restringidas son, entre otras, los Cayos Mískitos y Laguna de Perlas (en el Atlántico) y las reservas naturales Chacocente y La Flor (en el Pacífico).
El miércoles, el presidente de la República, Enrique Bolaños, declaró abierta la licitación para la exploración en tres áreas: Mar Caribe, Océano Pacífico, y el territorio que va desde Managua hasta Rivas, cuyos resultados finales estarán listos en marzo próximo.
Según la ley, las exploraciones se realizarán a 15 millas de distancia de la costa y centros poblados. El capítulo VII establece que “las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos deberán realizarse de acuerdo con las Normas de Protección del Medio Ambiente y a las prácticas y técnicas actualizadas de la industria petrolera”.
Para obtener un permiso ambiental, las empresas dedicadas a las actividades petroleras deben, previamente, realizar un estudio de impacto ambiental.
NADA FÁCIL
Darce explicó que las empresas que participen en la licitación, las cuales deberán ser precalificadas por el INE, deben presentar su programa mínimo exploratorio que incluya estudios ambientales, geológicos, geoquímicos, y las especificaciones de los pozos.
“De acuerdo con las experiencias internacionales deberán ser pozos con menos de 100 metros de profundidad”.
El funcionario aseguró que la decisión final a tomar incluye, además, otras evaluaciones técnicas y económicas.
Explicó que el INE asignará puntos específicos para que se realicen los estudios necesarios para poder establecer los ganadores de la licitación con base en los resultados logrados.
A cada uno de los concursantes se les asignará un área que será escogida por las mismas empresas con base en los estudios que el INE ha realizado en las zonas dispuestas a concurso.
“No creemos que existan áreas de interés común entre los concursantes, pero si existieran coincidencias en las solicitudes de áreas, se someterían a la evaluación imparcial y se verificará cuál es la mejor oferta”.
Dicha evaluación, a cargo del INE, asignará puntajes, y ganará quien obtenga el mayor, “otra alternativa podría ser un arreglo entre las partes interesadas”.
Negó rotundamente que durante el proceso se haga uso de favoritismos ni preferencias, “nos basaremos en detalles técnicos y profesionales”.
Darce explicó que actualmente mantienen banco de datos con todas las especificaciones y detalles técnicos del potencial petrolero nacional, documentos que están vendiéndose a las empresas interesadas con precios variados.
“En el caso del estudio de las líneas sísmicas, se está ofreciendo a 5,000 dólares”.