- Nueva encuesta refleja que alrededor del 70 por ciento de la población que va a los centros y puestos de salud tiene ingresos de cero o inferiores a los 1,000 córdobas
- Los servicios en los hospitales cuestan desde cinco córdobas la consulta hasta 400 córdobas estudios especiales
Mariela FernándezyAmalia [email protected]
Pagan los que no pueden. Entre pobres y paupérrimos son los que demandan atención médica en el sistema público, según refleja la encuesta sobre el acceso a la salud, que presentó ayer la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH).
El estudio, para el cual se aplicaron 495 encuestas en cinco hospitales y cuatro centros de salud, indica que el 35.5 por ciento no tenía ingresos económicos al momento de la consulta.
Mientras que un 34 por ciento dijo que sus entradas eran inferiores a los 1,000 córdobas, cantidad que no cubre ni la mitad de la canasta básica que tenía el país hasta abril de este año (2,065 córdobas).
Según la muestra, aplicada a finales del año pasado, sólo un 27 por ciento declaró que sus ingresos oscilaban entre los 1,000 y 2,000 córdobas, y un mínimo tres por ciento informó que sobrepasaba esa cifra.
A pesar que muchos no tienen “entradas”, o éstas son bajas, en los centros de salud y en los hospitales la población asume una serie de cobros, como lo han denunciado en distintas ocasiones los sindicatos.
La gente paga desde cinco córdobas por la consulta hasta 400 por estudios especiales. También paga 10 córdobas por la anestesia local, 15 por extracción de una muela, cinco por exámenes de orina, 100 córdobas por ultrasonido y 25 córdobas por un certificado, entre otros cobros.
“A los familiares de las personas que van a ser operadas también se les pide que lleven todo el material que van a utilizar desde gasas, guantes etc.” señaló Víctor Urroz, autor del estudio.
DESABASTECIMIENTO UNA VEZ MÁS
Urroz dijo que uno de los principales hallazgos es la ratificación de que no se está entregando medicinas en los centros de salud y hospitales, y la que se da no llena las expectativas del servicio.
Cabe destacar que los resultados de esta encuesta corresponden a los últimos meses de 2001, cuando estalló la crisis debido al desabastecimiento en la red asistencial del país.
El Ministerio de Salud (Minsa), en lo que va del año, ha invertido cerca de 105 millones de córdobas en compra de suministros médicos, sin embargo, hay un déficit histórico de 224 millones de córdobas.
El estudio aborda que, contrario a lo previsto, los presupuestos de salud han disminuido en los últimos cinco años.
Y de esos, la asignación más baja fue la de 2001, según establece el estudio.
La partida de salud significó en 2000 un 17.53 por ciento del presupuesto nacional del país, mientras que en 2001 fue 13.24 por ciento. Y la asignación de 2002 sufrió un recorte, respecto a la anterior.
LARGA ESPERA PARA RECIBIR ATENCIÓN
Para medir la calidad del servicio también se consultó los tiempos de espera para recibir atención.
El 68 por ciento aseguró que entre la solicitud del servicio y la atención demoran hora y media. Luego, un 63 por ciento dijo que la consulta con el médico demora 15 minutos.
SALUD POR LEY
“Los servicios de educación, salud y seguridad social son deberes indeclinables del Estado, que está obligado a prestarlos sin exclusiones, a mejorarlos y ampliarlos”, dice el segundo párrafo del artículo 105 de la Constitución Política, y añade: “Se garantiza la gratuidad de la salud para los sectores vulnerables de la población, priorizando el cumplimiento de los programas materno-infantiles.
Y en su artículo 59 signa: “Los nicaragüenses tienen derecho, por igual, a la salud. El Estado establecerá las condiciones básicas para su promoción, protección, recuperación y rehabilitación”.