Monseñor Amado Peña.

Hay desigualdad en el trato a reos

Elizabeth Romero [email protected] El director ejecutivo del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Javier Pérez, dijo que en los listados del Sistema Penitenciario Nacional hay varios presidiarios que sufren enfermedades terminales, en condiciones de gravedad, “casi de muerte”, que deberán ser valorados por la Asamblea Nacional. Pérez opina que el trato de los jueces a […]

Elizabeth Romero [email protected]

El director ejecutivo del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Javier Pérez, dijo que en los listados del Sistema Penitenciario Nacional hay varios presidiarios que sufren enfermedades terminales, en condiciones de gravedad, “casi de muerte”, que deberán ser valorados por la Asamblea Nacional.

Pérez opina que el trato de los jueces a procesados por corrupción, que han sido liberados bajo fianza por enfermedad, ocasiona “violaciones al principio de igualdad ante la ley”, porque a los reos comunes les niegan esos beneficios.

Mauricio Ramírez, hermano de Róger Ramírez Tórrez, dijo que la situación de su hermano es bastante crítica, porque el ex jefe policial padece ocho enfermedades, entre ellas diabetes, hipertensión arterial y gastritis antral, que hace más de 13 meses lo tienen postrado en un hospital.

Sin embargo, las autoridades estiman que Ramírez no puede ser beneficiado con una orden de libertad, según la respuesta que le dieron a sus familiares el año pasado, cuando hicieron la primera solicitud de indulto.

También gestionaron libertad de Ramírez bajo fianza, pero una juez dijo entonces que él no tenía derecho porque carecía de la liquidación de pena.

“Creo que las cosas deben ser parejas, porque todos somos seres humanos y nadie está exento en este mundo de cometer errores. Se va a morir el hombre, nos van a entregar el cadáver y todavía el Instituto de Medicina Legal va a decir que lo van a estudiar y eso no lo voy a permitir”, dijo el hermano de Róger Ramírez.

Otro caso en la lista de indultos que propone monseñor Amado Peña es el de Carlos Valdivia, de 38 años, sancionado a 20 años de cárcel y con 52 meses en prisión. Éste fue acusado de violación, pese a que la supuesta violada ha continuado visitando a Valdivia en la cárcel, con quien se casó por lo civil y ya procrearon un hijo, explicó el religioso.  

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