¿Recuerdas la conmoción que se presentó hace un par de años, cuando se estrenó el primer episodio de las secuelas a La Guerra de las Galaxias? Prepárate, que viene una semejante.
El más reciente capítulo de la saga de Star Wars, tiene lugar 10 años después de los eventos presentados en Episodio I: La amenaza fantasma. La República enfrenta fuertes desacuerdos entre sus integrantes y se encuentra al borde del caos. Un movimiento separatista, el cual agrupa a cientos de planetas, se convierte en una amenaza para la galaxia entera, y es posible que ni siquiera los leales caballeros Jedi puedan enfrentarlo.
Ante la magnitud de la amenaza, el Canciller Supremo Palpatine decide crear al primer Gran Ejército de la República para asistir a los Jedi. Dentro de este escenario, Obi Wan Kenobi y su alumno, Anakin Skywalker, vuelven a encontrarse con Padmé Amidala, quien ahora es una Senadora y necesita protección contra aquellos que quieren acabar con su vida.
Detrás de esta historia, se encuentra George Lucas, quien en esta ocasión hizo de productor, director y guionista. Al igual que en las cuatro películas anteriores, este episodio intenta explorar las debilidades y fortalezas de los seres humanos, pero en el marco de una trama llena de aventura y efectos especiales que prometen ser de lo mejor. Y conociendo la trayectoria de Lucas, esto último no sólo será cierto, sino que incluirá varias novedades en el campo de la tecnología.
Del sueño a la realidad
Un elemento interesante o complicado, como prefieras verlo es que Lucas sigue haciendo cambios al guión y ajustando detalles de la trama hasta prácticamente el último día de filmación. Esto, obvio, no facilita el trabajo para el equipo de producción; de hecho, es frecuente que tengan que diseñar escenarios y vestuario sin siquiera saber qué ocurrirá en la escena para la cual se necesitan.
Rick McCallum, el productor de la película, comenta: “El trabajo dentro del ser de El ataque de los clones fue como hacer una película virtual, porque recibíamos el guión tres días antes de que empezara la filmación. Tuvimos que construir los sets a partir de un guión que aún no existía”.
La trama definitiva continuó desarrollándose durante la producción e incluso hasta en la postproducción, cuando Lucas seguía cambiando escenas y diálogos.
En ocasiones se añadieron secuencias completas a pesar de que ya que había terminado la fotografía principal. Así que, tomando en cuenta el método de trabajo de Lucas, desde el inicio se planearon períodos de filmación posteriores en los cuales se filmarían escenas adicionales.
“En todas las películas, existe un período de filmación adicional, de alrededor de 72 días, que se considera normal. La diferencia es que en las otras películas se distribuyen a lo largo de 18 meses”, explica McCallum.
¿De dónde surge la sabiduría Jedi?
Algunos factores básicos en las cintas de esta saga es la presencia de los caballeros Jedi, la forma en que enfrentan la vida y cómo combaten al enemigo.
George Lucas agrega: “en esta cinta se ilustra la edad de oro de los Jedi. Así que veremos batallas en las que pelean cientos de ellos a la vez. Nunca habíamos presentado algo así, pues antes sólo veíamos a un par peleando entre sí o frente a otro enemigo. Ahora podremos apreciar lo que realmente eran en su época de plenitud”.
A Nick Gillard, coordinador de escenas de acción, se le deben las increíbles peleas con sable láser de la cinta anterior: La amenaza fantasma, y ha regresado para la nueva aventura.
Lo más interesante es que este profesional ha diseñado un estilo de pelea característico para cada Jedi, en el cual combina diferentes tipos de artes marciales y técnicas de combate con espada. Si recordamos que aparecen varias decenas de Jedis en la película, el trabajo no resultó sencillo.
Para empezar, Gillard necesitaba encontrar a los actores que interpretarían a los Jedis que combatirían, aunque no tuvieran diálogos, se necesitaban personas que lucharan como expertos. Así que se visitaron más de 20 escuelas de artes marciales especializadas en Kendo para encontrar a sus espadachines.
Al final se contrató a un grupo de expertos australianos que habían sido retirados de las competencias oficiales debido a su agresividad, pero que, en contraste, resultaban perfectos para la película.
Por otro lado, estaba el problema de entrenar a los actores para que parecieran expertos en combate aunque no lo fueran. Con Ewan McGregor (Obi Wan Kenobi) fue sencillo, ya que había entrenado para una cinta anterior. Sin embargo, con Hayden Christensen (Anakin Skywalkerk) había que empezar de cero. Además, había una complicación adicional: en teoría, su personaje tiene una facilidad innata para el combate. Para sorpresa de todos, Hayden resultó bueno con la espada, tanto que en una escena hizo sufrir a uno de los expertos australianos en Kendo de acuerdo con Gillard.
Aunque las escenas de pelea están coreografiadas, filmarlas no resulta sencillo. Para todas, es necesario que los actores actúen en un set frente a una pantalla azul. Gracias a ella, posteriormente podrán agregarse elementos de escenografía, paisajes e incluso grupos de personajes que luchen al lado de los protagonistas.
Como actúan en un ambiente que todavía no existe, los actores deben estar pendientes de realizar los movimientos correctos que se les han indicado y al mismo tiempo, imaginar que se encuentran en un escenario inexistente, con varios eventos que suceden cerca de ellos y, encima, concentrarse en cómo actuaría su personaje ante tal situación.
Imágenes de otros mundos
Sin duda, en cuanto al diseño de los planetas, vehículos, naves y personajes, esta es la película más ambiciosa, visualmente hablando de todos los capítulos que se han filmado hasta ahora.
Tomó muchas horas y el ingenio de varios artistas interpretar la visión que tenía George Lucas sobre los mundos que visitaríamos en este nuevo episodio. Uno de estos escenarios es Kamino, un planeta formado completamente por agua y en el cual hay tormentas constantes con vientos intensos.
Sus residentes viven en plataformas que se levantan sobre el agua y, por primera vez dentro de la saga se presentará a una sociedad muy avanzada tecnológicamente, tal y como suele visualizarse a las civilizaciones en este tipo de historias.
Geonosis, en contraste, es un planeta desértico formado en su totalidad por rocas rojizas; Coruscant, lugar que ya conocemos, es el centro del poder de la galaxia al albergar al Senado de la República, es básicamente una ciudad llena de rascacielos y movimiento y, como en toda gran ciudad, con barrios bajos y peligrosos.
También volveremos a los planetas Tatooine y a Naboo. Para crear estos mundos, la producción tuvo que valerse de varias técnicas. Antes que nada, se filmaron escenas en locaciones en Italia, en el desierto de Túnez y en Sevilla, España.
Para crear los paisajes que no existen se recurrió a la versión moderna de las pinturas en mate. Esa técnica consistía en el empleo de pinturas que artistas especializados aplicaban sobre cristales dejando huecos transparentes en los lugares en donde deberían aparecer los actores. Posteriormente, dichas pinturas eran filmadas y, por medio de efectos visuales, se insertaban las escenas con actores en los huecos transparentes. Hoy día, el cambio principal en esta técnica consiste en que las pinturas se realizan digitalmente, lo cual les permite pasar de inmediato al área de efectos especiales para incluir los personajes animados, escenarios y diálogos que los actores hayan filmado frente a una pantalla azul.
Otros elementos que resultan impresionantes son las naves y vehículos que aparecen en pantalla. Sobre esto, Ewan McGregor comenta: “esta vez tuve la oportunidad de manejar una nave increíble, un pequeño Star Fighter propiedad de Obi-Wan. Nunca habíamos visto al personaje pilotear nada. En este episodio, las naves y los vehículos son más impresionantes que antes”.
La idea era que los diseños de los transportes en esta película comenzaran a fusionar los diseños tipo Art Nouveau que vimos en Episodio I con las naves más industrializadas que aparecen en Episodio IV.
Por ejemplo, el Jedi Starfighter triangular que Obi-Wan Kenobi pilotea, –un vehículo para un piloto asistido por un robot– nos recuerda la silueta de los Star Destroyers que usaba el Imperio en las cintas de la primera trilogía.
Según Gavin Bocquet, Diseñador de Producción, es un simbolismo de cómo todo en la galaxia comienza a orientarse hacia el lado oscuro de la fuerza.
Otro vehículo muy interesante que aparece en la cinta es un Hot Rodk Speeder convertible, en el cual Obi-Wan y Anakin viajan por Coruscant.
Lo más curioso es que resulta el ejemplo perfecto de cómo son los autos en la actualidad.
Otra parte fundamental de estas cintas es el diseño de vestuario. Al igual que con el diseño de las naves, la idea era comenzar a fusionar los estilos de la primera trilogía con lo que vimos en Episodio I, Trisha Biggar, diseñadora de vestuario, planeó que la vestimenta de Anakin Sky Walker fuera semejante a la usada por Ewan McGregor en la cinta anterior, cuando era estudiante.
Sin embargo, al mismo tiempo se le dieron algunos toques con cuero negro, lo cual nos recuerda un poco la imagen que Anakin adquirirá eventualmente cuando se convierta en Darth Vader.
En cuanto al personaje de Amidala, esta vez es menos formal. Debido a su cambio de profesión, ahora viste ropa más casual y menos acartonada. En cuanto a su vestuario en combate, portará en algún momento un traje blanco que también nos recuerda lo que usó la princesa Leia en la primera trilogía.
¿Qué son los animatics?
Dan Gregoire y David Dozoretz del departamento de Previsualización, trabajaron de cerca con los diseñadores de producción. A grandes rasgos, ellos se encargaron de convertir en animatics los diseños de escenarios, naves y todo lo que aparece en una escena determinada.
Los animatics son animaciones por computadora que muestran cómo se quiere exactamente que quede cada escena, a manera de un dibujo animado. Gracias a este proceso, todos los involucrados tienen muy claro cómo lucirá la escena una vez que quede terminada.
La mayor utilidad de los animatics parte, precisamente, del hecho de que todos los actores trabajan frente una pantalla azul, respondiendo a personajes que no existen en ambientes imaginarios que se añadirán posteriormente.
En el Episodio II, permitieron recrear dentro de una computadora las escenas de batalla más complicadas hechas hasta hoy, por medio del uso de los efectos visuales. De esa forma, la filmación y animación de cada detalle que vemos en escena se vuelve más sencillo.
Contrariamente a lo que podría pensarse, los animatics no son un lujo: en una cinta con tantos efectos visuales como ésta, se convierten en el mapa que todos los involucrados deben seguir.
El proceso para cada escena es tan largo y requiere del trabajo de tantas personas que los animatics son instrucciones a seguir y que, sobre todo, no dejan lugar para confusiones.
La cámara que cambiará al cine
Otra de las novedades que incluyó Lucas en esta cinta fue el uso de una cámara digital por primera vez en la historia del cine. Quizá sólo resulte adecuado, dado que este cineasta ha revolucionado al cine desde sus primeras películas. Hace 20 años, Lucas fue pionero al emplear máquinas como el Sound Droid y el Edit Droid —equipos que cambiaron el proceso de edición y volvieron más sencilla la unión de sonido con un cuadro específico de película.
La nueva cámara lleva al máximo la integración entre el proceso digital y el momento mismo de la filmación. En otras películas, se filma en celuloide y después hay que digitalizar cada rollo de película para manipularlo digitalmente dentro de una computadora y añadir efectos visuales o corregir errores, entre otras funciones. En 1996, la compañía Sony hizo un trato con el productor Rick McCallum para desarrollar una cámara digital de alta resolución capaz de grabar 24 cuadros por segundo, tal como hacen las cámaras de cine. La empresa también se comprometió a desarrollar una máquina de edición digital, también a 24 cuadros por segundo, para trabajar con el material grabado.
Así, cuando las cámaras comenzaron a rodar en junio de 2000, Star Wars, Episodio II: El ataque de los clones se convirtió en la primera película de la historia en filmarse con una cámara de alta definición que graba directamente sobre una cinta de video y no sobre celuloide. El inconveniente es que, cuando se lea este dato en el futuro, no se incluirá el detalle de que la situación no resultó sencilla. La compañía terminó de ensamblar las cámaras justo a tiempo y el equipo de producción las recibió una semana antes de comenzar a filmar. Sin conocer su funcionamiento, el equipo viajó al desierto a filmar, pero no usaron otra cámara convencional de cine como respaldo. Por suerte, todo salió bien, y la cámara digital funcionó perfectamente incluso a temperaturas superiores a los 40 grados en el desierto, bajo lluvias torrenciales y en todos los tipos de condiciones que se encontraron en cinco diferentes países.
Cuando se filma en digital, algunas de las ventajas consisten en que las escenas recién grabadas pueden consultarse de inmediato en un monitor para verificar cómo quedaron. Como se graba en alta resolución, lo que observan en el set es exactamente lo que aparecerá en pantalla, incluyendo el encuadre y los colores.
En contraste, cuando se filma en celuloide es necesario usar unos pequeños monitores en el set que capturan la imagen en video y en resolución baja.
Esto impide que el director sepa si capturó la imagen que quería hasta que la película sea revelada y proyectada. La cámara digital ahorra tiempo porque no queda duda alguna de lo que acaba de grabarse.
Efectos visuales
Aunque Episodio II narra la historia de amor entre Anakiny Amidala, tiene mucha acción y algunas escenas de batallas impresionantes. Los efectos visuales —como es costumbre en las películas de Lucas— son en verdad increíbles.
Las escenas de acción y los efectos visuales se han reinventado por completo porque ahora podemos hacer muchas cosas más. Anteriormente teníamos que recurrir a miniaturas y a animación cuadro por cuadro, técnicas que ya son muy complicadas y que toman demasiado tiempo.
Ahora podemos manejar las naves y realizar efectos que antes ni siquiera nos atrevíamos a imaginar. Las computadoras nos han dado una flexibilidad enorme para lidiar con escenas diferentes.
Antes jamás hubiéramos podido grabar una persecución dentro de una ciudad. “Vamos, ni siquiera lo contemplábamos”, puntualizó Lucas.
Los efectos que Lucas y su equipo inventaron para la primera trilogía literalmente revolucionaron al mundo del cine, así que no es ninguna sorpresa que una vez más presenten imágenes que nos dejarán con la boca abierta.
La empresa responsable de los efectos visuales y especiales fue Industrial Light & Magic (ILM), propiedad de Lucas.
El director señaló: “las batallas en esta película han llegado a un grado al cual habíamos aspirado con las cintas anteriores, pero que jamás habíamos alcanzado. Al mismo tiempo, vemos peleas cuerpo a cuerpo, naves en el cielo y cohete en pleno despegue. Es lo más complicado que hemos intentado hasta ahora”.
Si tomamos en cuenta que en el Episodio I el 95 por ciento de las escenas contenían algún efecto digital, esta vez se decidió que no ocurriría lo mismo.
El equipo prefirió seguir aprendiendo sobre la marcha acerca de los efectos visuales y en el campo del cine digital.
Los efectos visuales que estaban planeados resultaban tan complicados que los supervisores de ILM tuvieron que participar, cada quien con la responsabilidad de una o más secuencias, Jkohn Knoll, quien supervisó la carrera de podracers en Episodio I, tuvo a su cargo la secuencia en que Obi Wan y Anakin persiguen a un caza-recompensas a cientos de kilómetros por hora por las “calles” de la agitada Coruscant.
Esa escena presenta más de 300 efectos visuales diferentes, lo cual nos da una idea de lo complicado que fue llevarla a cabo y de las miles de horas que los expertos tuvieron que pasar frente a las computadoras.
Knoll también supervisó la escena más complicada de la película, donde hay una batalla contra monstruos y robots en la cual aparecen cientos de caballeros Jedi. Es la batalla más grande que se haya visto en la saga. Técnicamente, la secuencia está integrada por peleas filmadas dentro de un set con pantalla azul que se combinan con naves, escenarios y androides generados por computadora. El resultado: en cada centímetro de la pantalla hay algún tipo de efecto visual.
Sin embargo, no pienses que las escenas de efectos visuales se limitan a secuencias de combate. Se emplearon en las escenas románticas filmadas en Italia.