- Autoembargos y otras artimañas en bancos de Panamá
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
Los abogados de Byron Jerez en Panamá están enfrascados en una batalla por recuperar los cinco millones de dólares embargados de las cuentas de la Fundación Democrática Palma Real que están en el Banco Continental.
Según las informaciones provenientes de Panamá, la orden judicial de embargo a las cuentas de la Fundación decretadas por un juez panameño “guardan relación con un proceso ejecutivo” promovido por una sociedad llamada Grupo Santa Marta S.A. que había “embargado” antes la cuenta de la Fundación Democrática Palma Real. Esta empresa supuestamente pertenece a Jerez.
El Banco Continental acató la orden judicial del juez Séptimo Civil de ciudad Panamá, embargó las cuentas de la Fundación, y a su vez informó al juez Jorge Núñez que Zico Holding no tenía cuentas con esa institución financiera.
De acuerdo con La Prensa de Panamá, el 31 de mayo pasado llegó al Banco Continental otra orden extendida por el Fiscal antidrogas de Panamá, Rosendo Miranda, pidiendo la “aprehensión provisional” de las cuentas de la Fundación Democrática Palma Real y de Valeria Jerez González o Ethel Jerez, hija y esposa respectivamente del ex recaudador de impuestos.
El siete de junio, el juez Núñez ordenó al Banco Continental entregar al Grupo Santa Marta tres millones de dólares de un depósito a plazo fijo que tenía la Fundación Democrática Palma Real en la institución financiera.
El oficio judicial fue entregado personalmente por Guillermo Cochez a Anaris de Melfi, asesora legal del banco. El mismo día se presentó al edificio del banco Víctor Martínez, socio de Cochez, junto con el abogado Hans Malek, presidente y representante legal del Grupo Santa Marta.
Malek era portador de una acta de la Junta General de accionistas del Grupo Santa Marta, con fecha del siete de junio, el cual disponía que Malek firmara los documentos necesarios para que Chochez Pages y Martínez retiraran los tres millones de dólares.
Así, esta firma de abogados, utilizando la figura jurídica del embargo, logró retirar el dinero del banco y lo transfirió a nombre de una empresa llamada Compañía de Inversiones Puntabarc a un banco en New York.
En total movieron tres millones de dólares con un cheque de dólares, 2.5 millones a nombre de Puntabarc y otro a favor de Tudor-Clarkson Maritime Corp. No obstante el banco suspendió el pago del giro a favor de Puntabarc.
Este último cheque fue depositado en el Norfolk Hapmton Bank, filial del Banco Continental en Florida. De ese dinero se retiraron 100 mil dólares en dos cheques de 50 mil cada uno, uno para Guillermo Cochez y otro para su socia, Sandra Pages.