Pueblo limpio

Hernán de Jesús López Arias y José Esteban González R.* Centenares de campesinos se manifiestan en parques, plazas y al borde de carreteras, en el norte del país, llevando en brazos a sus hijos famélicos. Las promesas de financiamiento a los productores no se están cumpliendo, a los pequeños caficultores les están embargando sus propiedades […]

Hernán de Jesús López Arias y José Esteban González R.*

Centenares de campesinos se manifiestan en parques, plazas y al borde de carreteras, en el norte del país, llevando en brazos a sus hijos famélicos.

Las promesas de financiamiento a los productores no se están cumpliendo, a los pequeños caficultores les están embargando sus propiedades y algunos incluso se sienten amenazados de cárcel. ¿Cómo podrían dar trabajo a los campesinos si ellos mismos se encuentran en una situación desesperada? Resolver el problema de los caficultores, sorgueros y maniseros, contribuiría automáticamente a resolver el problema del hambre y del desempleo en diversos departamentos del país.

Los ex presidentes, ex vicepresidentes y los actuales jefes del Ejecutivo y el Legislativo perciben de manera acumulativa salarios considerables. El presidente Bolaños afirmó que “ésa es la ley y hay que cumplirla”. Sin embargo, el hecho de que la ley diga literalmente eso, no la hace buena ni justa. Siguiendo esa lógica legalista, al concluir su mandato el señor Presidente tendría —según la ley— derecho a 4 salarios que en total sumarían entre 300 y 350,000 córdobas mensuales, es decir, más de 15,000 córdobas diarios por cada día laborable, por lo menos durante los 5 años siguientes al fin de su mandato. Los beneficiados con tan descomunales salarios deben rendirse a los argumentos de la moral y de la razón y actuar en consecuencia. Para lograr que la ley se armonice con la justicia y la moral sería conveniente que el Ejecutivo introduzca en la Asamblea un proyecto de ley para rectificar lo que es absurdo e inaceptable en cualquier país, y con mucha mayor razón, en el nuestro sumido en la miseria. Doña Violeta Barrios de Chamorro —según nuestra información— nunca cobró su salario como diputada del Parlacen, entre 1997 y 2002, cargo que no estaba desempeñando, sino que únicamente recibió los emolumentos que le corresponden como ex Presidenta de Nicaragua.

Hay que dejar que la lucha contra la corrupción siga su propia dinámica bajo el ojo vigilante de los medios de difusión y de toda la ciudadanía y, mientras tanto, impulsar de manera agresiva y tenaz los esfuerzos para la creación de empleos. A todos los corruptos les llegará su turno, recibirán el castigo que se merecen, serán perseguidos y capturados donde se encuentren y tendrán que devolver lo robado. Para ello debe recurrirse a todos los recursos legales y a la cooperación internacional.

* Miembros del Movimiento Pueblo Limpio. Les siguen 5 firmas más.

  

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