Iván Olivares B. [email protected]
El ingeniero Arturo Harding, Ministro de Gobernación, cree que hubo “no muy buena intención” en la forma en que se emitió el decreto con el que se dejó en libertad —a propósito del Día de las Madres— a 44 mujeres que estaban detenidas.
La decisión de liberarlas le costó el cargo a la comandante Rosario Gaitán, ex jefa del Sistema Penitenciario Nacional (SPN), pero ella introdujo un recurso de revisión que, sumado a una carta de apoyo suscrita por sus subordinados, llevó a crear una comisión que investigó su caso.
Harding reveló que la comisión ya terminó sus pesquisas y emitió sus recomendaciones, pero aún no puede darlas a conocer porque son “privadas”, y servirán de insumo para tomar una decisión definitiva sobre el futuro de Gaitán, que ya entregó el cargo al subcomandante Carlos Sobalvarro.
Con esas recomendaciones, el Ministro espera que su agenda coincida con la del Presidente de la República para analizar el caso y decidir qué harán con la ex jefa del SPN, que podría ser reinstalada en su puesto, trasladada a otro cargo, o despedida definitivamente.
Esta última posibilidad parece ser la menos probable, a partir de la opinión que el ministro tiene de ella. “Es una persona muy valiosa”, dijo, añadiendo que si bien es cierto “fue sorprendida por los diputados… el desconocimiento de la Ley no implica que uno no haya cometido un delito”.
“Se violentó un procedimiento institucional y legal, (porque) toda ley tiene que ser sancionada por el Presidente de la República, y ella tenía que haber consultado con las autoridades superiores del Ministerio, en este caso el viceministro, y no lo hizo”, dijo.