Fabián [email protected]
PRUEBA A BUSEROS
Nuevamente amenazan los transportistas con alzas en el pasaje. El problema con estos señores es que no podemos creerles que están perdiendo dinero con la actual tarifa si no se someten a la prueba de fuego definitiva: dejen que los muchos otros que quieren entrar al negocio se metan a ver si de verdad se pierde, como siempre dicen ellos. Es que si los dos córdobas de pasaje no les da para cubrir los costos, como argumentan, pues dedíquense a otro negocio que pueda serles más lucrativo. Así de simple. Y por favor, no se coloquen como defensores del usuario, ese mismo que meten como sardina, al que tiran cuando el bus aún no se detiene y al mismo que le mencionan la madre cuando hace algún reclamo…
TAXÍMETROS
¿Y la tarifa de los taxistas quién la regula? La oferta y la demanda es insuficiente para evitar robos. Con frecuencia se alega que es imposible establecer controles, cuando en el fondo lo que sucede es que alguien se aprovecha de ese desorden porque “en río revuelto ganancia de pescadores”. ¿Acaso un taxímetro que cobre lo justo está pegado en el cielo?
SUMISOS
Que mal luce el Cosep, o al menos sus dirigentes, avalando todo lo que propone el gobierno. La democracia no funciona cuando existe una sociedad civil sumisa, sino, por el contrario, cuando se muestra crítica y propositiva. De un tiempo para acá al Cosep todo le parece bien y, por lo mismo, no propone nada. ¿Para qué si todo está de las mil maravillas?
¿CARIDAD?
Es cierto que las calles están duras y reconozco las dificultades que pasan los colegas que viven de los ingresos que les dan espacios propios, ya sean noticieros radiales y televisivos o revistas. Pero me parece que es un gran error pretender que el Estado distribuya publicidad como caridad “para que los periodistas no se mueran de hambre” como oí decir en una radio. Exijamos que se termine con la perniciosa costumbre de distribuir la publicidad como premio “para los que están conmigo” o castigo “para los que están en contra”.
CÓMO Y CUÁNDO
Es justo que el gobierno explique cuánto y cómo invierte en publicidad y con qué criterios se seleccionan los medios escogidos. Sin embargo, si el Estado reparte la publicidad “para que los periodistas no se mueran de hambre” sólo estaremos fomentado el papafritismo y el venadeo que tanto mal le han hecho al gremio.
ASESORÍAS
Un presupuesto claro, debería explicar, por ejemplo, por qué don Carlos Guadamuz recibe 2,500 dólares de la Secretaría de Comunicación en concepto de asesoría. ¿Qué asesoría? ¿Así le vamos a seguir llamando al dinero que sale del Estado en pago por los méritos hechos durante las correrías electorales?
SORPRESAS
Un comunicado de la OEA me trae dos sorpresas: una, que Nicaragua aparece entregando una “generosa” contribución de tres mil dólares para la lucha contra la corrupción en el continente, y dos, que continúa como embajador ante la OEA el siempre polémico doctor Lombardo Martínez.