Proyecto de restauración

María José Zamora [email protected] El Señor Freddy Potoy en su artículo titulado “Gobierno desajustado” (LA PRENSA, junio 19-02), ejemplifica muy bien la manera de pensar y expresarse de un nutrido grupo de compatriotas; empezando por los orteguistas y alemancistas, para quienes este gobierno y el Ing. Enrique Bolaños, principalmente, solo merecen insultos y agrias críticas. […]

María José Zamora [email protected]

El Señor Freddy Potoy en su artículo titulado “Gobierno desajustado” (LA PRENSA, junio 19-02), ejemplifica muy bien la manera de pensar y expresarse de un nutrido grupo de compatriotas; empezando por los orteguistas y alemancistas, para quienes este gobierno y el Ing. Enrique Bolaños, principalmente, solo merecen insultos y agrias críticas. El objetivo generalmente es el de criticar por criticar, aunque lo que se diga o escriba no tenga ninguna lógica o fundamento.

Personas como él no quieren entender, ver ni oír y mucho menos, reconocer públicamente, que este gobierno encontró un país en total bancarrota económica y moral; y que las instituciones como la Asamblea Nacional, la CSJ, la CGR y el CSE, que deberían ser aliadas del Ejecutivo en la tarea de sacar a este país del subdesarrollo, están plagadas (con contadas excepciones) de mafiosos(as) al servicio de Alemán y Ortega a quienes no les interesa que este gobierno cumpla sus promesas de campaña y por el contrario, añoran que fracase para continuar “la piñata”.

El Sr. Potoy, no denuncia lo anterior pero sí critica airadamente la pensión vitalicia del Presidente sin decir una sola palabra sobre quiénes “inventaron” esa ley ni sobre el resto de beneficiarios. Nos dice que “…alrededor de toda una serie de hechos, se percibe que no hay un equipo sólido y solvente que trabaje por la adecuada conducción de los destinos de este país”; pero no especifica cuáles son esos “hechos” y cuál es ese “equipo” al que hace referencia.

El gobierno ha prometido restaurar a Nicaragua; pero para eso tendrán que botar unas paredes y reforzar otras, diseñar nuevos espacios y levantar nuevas paredes, sacar la basura y los escombros y finalmente pintar y decorar. Este proceso es largo y difícil y no es gratuito. Requiere de mucho dinero, esfuerzo, trabajo y sacrificio que tendremos que aportar todas aquellas personas que pretendamos habitar esta casa.

En este proyecto de restauración se aceptan las críticas constructivas e inteligentes.  

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