- Productores ven como única salida la reestructuración de las deudas
Uno de los más estremecedores episodios de la crisis cafetalera, es la que vive el productor Maximiliano López Flores, quien el pasado 12 de junio fue embargado por una deuda de 5,200 dólares contraída con una persona particular.
“Me embargaron un vehículo y una finca de seis manzanas de café, y esto es desagradable para mí porque no puedo acudir a ninguna parte para salir de la deuda”, relató López Flores.
El productor embargado imploró al gobierno establecer inmediatamente el programa de reestructuración de las deudas bancarias, porque también le debe a la Junta Liquidadora del desaparecido Banco Nicaragüense de Comercio e Industria (BANIC).
“Esta gente está agresiva y nos pueden dejar en la calle a muchos productores de San Juan del Río Coco, porque no sólo yo estoy embargado, somos varios”, señaló el caficultor que tiene sus fincas en el sector de San Lucas.
Al comienzo del invierno los plantíos de café necesitan las ‘chapias’, fertilización y las actividades para el control de enfermedades como el pellejillo, roya y la actracnosis.
“Ni siquiera las ‘chapias’ hemos realizado porque no tenemos recursos económicos, aunque seguimos esperando lo que prometió el presidente Bolaños”, dijo el productor Enardo Izaguirre Romero.
Izaguirre Romero, quien tiene su finca en el poblado de Buena Vista, todavía no ve la luz clara en todo el ensombrecido panorama de la problemática cafetalera. “Vea usted cómo está mi finca, llena de monte por la falta de recursos financieros”, señaló.
Refiere el cafetalero que para tratar de sobrevivir a la crisis, coloca en la carretera varias cabezas de banano y compra algunos productos básicos para su subsistencia, en espera que arranque el programa productivo del presidente Enrique Bolaños.