Freddy Potoy [email protected]
Después de la convención donde se eligió a las nuevas autoridades del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), las cosas podrían ser más complicadas para los bolañistas quienes pretenden obtener unos dos magistrados en la Corte Suprema de Justicia (CJS).
La elección de cinco magistrados de la CSJ, a quienes pronto se les vence su período en ese Poder del Estado, tiene en una situación complicada al presidente Enrique Bolaños, que aún no cuenta con un magistrado y difícilmente los alemancistas querrán darle esa oportunidad en el Parlamento por su “ingratitud y traición”, como diría don René Herrera, incondicional del ex presidente Arnoldo Alemán.
Si tomamos en cuenta que el partido Camino Cristiano Nicaragüenses (CCN) es uno de los “apéndices” políticos del PLC en el Parlamento y que el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) no ha dejado de apoyar a Alemán, las cosas se ven muy difíciles para Bolaños.
Hay quienes consideran que el PLC se podría quedar con dos magistrados, uno se lo regalarían a CCN y el FSLN se apropiaría de otros. Ajá, ¿y él o los magistrados de don Enrique Bolaños dónde están?
Aquí es donde viene el juego y rejuego político de los alemancistas, bolañistas y sandinistas. Es así que Bolaños a estas alturas ya tiene definido quién podría ser su candidato a magistrado de la CSJ y atrás quedará ese show publicitario de la convocatoria que hicieron varios sectores que cayeron en la trampa de creer que las cosas ahora sí se harían llana, cristalina y transparentemente. Bueno, si lo creyeron fue su culpa. ¿Quién le cree a los políticos mentirosos?
En este contexto, Bolaños tendrá que ceder algo a uno de los dos (PLC y FSLN) o a los dos, porque de lo contrario, no tendrá ni un solo magistrado en la CSJ, a menos que la gente de Alemán empiece a darle la espalda creyendo que el Presidente del Parlamento está perdiendo poder. Yo no estoy tan seguro que Alemán empieza a perder poder porque si fuera así, el gobierno de Estados Unidos ya lo hubiera demostrado. El asunto de las visas no son más que mensajes cifrados para que él salga ileso, y eso es una forma de ayudarlo.
Aún cuando Bolaños tenga dos magistrados en la CSJ, la correlación de fuerza política dentro del Supremo Tribunal estará a favor del pacto libero-sandinista y las sentencias siempre serán negociadas en ese sentido. En el peor de los casos, si Bolaños no logra ningún magistrado, pues será un Poder del Estado perdido para su gobierno.
Los alemancistas y sandinistas no perderán la oportunidad para negociar con Bolaños o para cerrarle las puertas en la CSJ, pues hay que recordar que hay varios juicios contra ex funcionarios de Alemán y también hay casos como el de Interbank, donde aparecen involucradas varias personas incondicionales del FSLN.
Además, previendo que los “ingratos y traidores” bolañistas seguirán (ojalá así sea) impulsando procesos judiciales contra ex funcionarios de la administración pasada, pues no le queda más a los alemancistas y sandinistas que fortalecerse más en la CSJ.