“Hay cambios en las reglas del juego”

Graduado de ingeniería industrial en las universidades de Colombia, Hugo Abello Banfi, gerente de País de British American Tobacco Central America (BATCA), sucursal Nicaragua, considera que con la introducción de la iniciativa de Ley de Ampliación de la Base Tributaria, se perciben cambios en las reglas establecidas para la industria fiscal. Si a esto se […]

  • Graduado de ingeniería industrial en las universidades de Colombia, Hugo Abello Banfi, gerente de País de British American Tobacco Central America (BATCA), sucursal Nicaragua, considera que con la introducción de la iniciativa de Ley de Ampliación de la Base Tributaria, se perciben cambios en las reglas establecidas para la industria fiscal. Si a esto se le suma el problema del contrabando, para el ejecutivo de BATCA difícilmente saldrá “ilesa” la industria del cigarrillo

Martha Danelia Corea [email protected]

Sencillez y personalidad un tanto tímida, es la primera impresión que causa Hugo Abello Banfi, gerente de País de British American Tobacco Central America (BATCA), sucursal Nicaragua. Cargo que recién estrena en esta empresa transnacional a la cual llegó a trabajar en 1995 en el área de Recursos Humanos.

Con el pasar del tiempo ocupó responsabilidades en las áreas de mercadeo, ventas hasta alcanzar en noviembre del 2001 el cargo de Gerente de País en Nicaragua.

Es originario de Barranquilla, Colombia, y actualmente radica en Nicaragua.

¿Cómo llega a British American Tobacco?

“Llego a BATCA en 1995, fui contratado por BAT Centroamérica donde estaba comenzando un proceso de regionalización de las operaciones para Centroamérica y Panamá. Ingreso a BATCA en el área de Recursos Humanos como apoyo del proceso de regionalización, participando en varios proyectos de regionalización. Lo que sucedía es que había seis compañías cooperando en forma independiente desde Guatemala hasta Panamá, entonces, la compañía tomó la decisión de ir formando una compañía con miras a buscar la mayor optimización desde el punto de vista de economía de escala y pasamos diferentes etapas para ir logrando ese cometido que culmina el primero de enero del 2001 con la creación de lo que es BATCA como razón social con sucursales en Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, El Salvador, Honduras y a partir de este año también República Dominicana. Todo esto es enmarcado dentro de lo que es British American Tobacco (BAT) que es una multinacional que está presente en estos países”.

Usted formó parte del equipo que llevó a cabo el proceso de regionalización de BAT, ¿de qué forma incidió en la empresa, sobre todo en su productividad y competitividad?

“Era parte de un equipo multifuncional y multidisciplinario que estuvo viendo todo el proceso de regionalización que incidió de muchas formas, comenzando en diferentes ámbitos. Podemos hablar desde el punto de vista de mercadeo donde se definió y desarrolló un portafolio de marcas estratégicas para Centroamérica donde se daba un tratamiento estandarizado con una tropicalización en cada uno de los mercados con un enfoque estándar para garantizar la imagen de las marcas a través de los países, pero con las adaptaciones propias de cada mercado. Ésa es una combinación poderosa en el sentido de que te permite optimizar los recursos pero, a la vez, satisfacer las necesidades específicas de los consumidores de cada país”.

¿Por qué la idea de tener una sola planta?

“Hoy en día, la competitividad que te permite generar mayor productividad te obliga a reducir costos e industrias como éstas necesitan ponerse al día con la tecnología en todo lo que es producción, obviamente genera mejor economía de escala el ir haciendo la actualización (la tecnología) en una sola planta que te ayuda a manejar mejor los costos en vez de tener seis plantas relativamente pequeñas. La gran pregunta era dónde iba a estar esa planta única y se hicieron los estudios para buscar las mejores condiciones que incluían ubicación geográfica, costos, facilidades, riesgo país, etcétera, y la decisión fue Honduras”.

En el caso de Nicaragua, ¿hubo algunos efectos al cerrar la fábrica de cigarrillos?

“Todo lo que significa British American Tobacco, en Nicaragua no ha cambiado nada en términos de, por ejemplo, la contribución de impuestos es muy fuerte, nosotros aportamos alrededor del cinco por ciento en impuestos. Definitivamente hay una percepción de que: cerraron la fábrica, pero eso es un elemento dentro de una empresa que contribuye mucho a la generación económica del país, sea en impuestos, en márgenes a través del comercio, siempre, por ejemplo, hemos sido más fuertes en la parte de distribución, de ventas que en la parte de fábrica”.

¿En qué cambió su operación?

“Muy poco cambió, (la fábrica) es un departamento que no tenemos, pero eso para la organización (BAT) ha significado poder competir en un mundo globalizado con mejores costos por las economías de escala”.

Este proceso de regionalización ¿significó un reto para la multinacional?

“Desde el año 94 fue un reto, donde básicamente toda nuestra posición de liderazgo tenía que ser reforzada y ver cómo poder fortalecernos en toda el área, British American Tobacco es líder en Centroamérica en la industria del cigarrillo y definitivamente era la forma de cómo capitalizar ese liderazgo, irlo acrecentando, cómo irlo innovando y afianzado para enfrentar todos los cambios que se han venido viviendo en el mundo durante todos los últimos años”.

¿Y arrancó con buen suceso este proceso?

“Con muy buen suceso”.

¿Qué resultados han obtenido?

“Todo este proceso ha generado para los inversionistas de la compañía incremento en sus réditos desde el punto de vista de sus inversiones”.

¿Y a cuánto han llegado esas inversiones?

“No tengo el dato exacto ahorita, pero en el caso de Nicaragua se ha mantenido a través del tiempo (aproximadamente tres millones de dólares anuales). Lo que significa eso es que no necesariamente todas las inversiones eran en función a la fábrica, sino, constantes renovaciones de flotas, por ejemplo, estamos cambiando toda nuestra flota de vehículo, las inversiones se han incrementado mucho. Lo que quiero decir es que, de alguna u otra forma, el nivel de inversiones se ha mantenido y en otros casos se ha mejorado aunque no tengamos la fábrica”.

Como sabrá, la industria del cigarrillo tiene muchos detractores quienes alegan que fumar es dañino para la salud ¿cómo ha manejado la multinacional este problema?

“Ésta es una industria muy controversial. En BAT, como empresa responsable dentro de una industria controversial, entendemos que el cigarrillo es un producto que lleva sus riesgos asociados, por tanto, nosotros lo que propugnamos es que éste es un producto para mayores de edad, para adultos informados. De hecho BAT suscribió un convenio con el sector público, lamentablemente fue el 11 de septiembre por eso no se le dio mucha divulgación, donde BAT se acogió a una regulación de su publicidad, sobre todo en televisión, eso entra en plena vigencia a partir del primero de enero del 2003. Nosotros nos hemos venido autorregulando, orientando nuestra publicidad a mayores de edad”.

“Estamos bien claros de que existe una controversia sobre la industria del cigarrillo y somos los primeros que queremos que nuestros consumidores sean personas adultas informadas y que tomen sus propias decisiones”.

¿Cuál ha sido el éxito para mantenerse en el mercado?

“Si es una industria controversial, más vale que la estén manejando compañías responsables y para nosotros el éxito ha sido ser lo más transparente y claros con nuestros consumidores y los gobiernos de los países donde operamos. El consumidor lo que demanda es información y en la medida que la información sea clara y oportuna, tomará su propias decisiones. Un consumidor bien informado es la clave del éxito”.

Anteriormente me decía que aportan al Fisco nicaragüense el cinco por ciento de los impuestos…

“Te digo que el año 2001, por ejemplo, entre impuestos directos e indirectos aportamos alrededor de 27 millones de dólares durante el año, llámese el IEC, IGV, o indirectos como IR, seguro social, o sea, todas las cargas impositivas. Eso es aproximadamente como el uno por ciento del PIB de Nicaragua”.

La industria fiscal estaba teniendo un proceso de desgravación del IEC que con la nueva iniciativa de ampliación de la base tributaria se elimina, ¿los afecta esta medida?

“Para nosotros hay dos formas de verlo: no es posible que cada dos años estemos sentándonos a negociar, o haya un riesgo, una amenaza, o lo que llamamos cambios de reglas del juego. Nosotros y las diferentes industrias promulgamos porque haya unas reglas claras en términos del manejo de la parte fiscal para las diferentes industrias. Desde ese punto de vista, es una señal difícil de entender el que estemos cambiando las reglas a estas alturas del partido. Algo que se acordó en el año 2000, que por necesidades de ingresos nacionales iba a ver cambio en la fórmula de cálculo de la base impositiva, pero luego, se acordó que íbamos a desgravar, entonces, prácticamente hay un acuerdo, ahora se dice: no, no vamos a desgravar. Eso es delicado, en el sentido que no podemos estar cada dos años sentándonos a revisar impuestos, no hay compañía que pueda realizar una planificación a largo plazo en ese sentido. Básicamente lo que no se está viendo es un respeto por ese acuerdo, que de alguna forma pudiéramos decir que es un cambio de algo acordado”.

“Aparte del impacto que tiene esto, en la industria del cigarrillo nos estamos viendo afectados con el incremento del contrabando, es una preocupación que hemos venido alertando al gobierno porque hemos notado que en los últimos diez, doce meses, ha venido tomando unas proporciones fuera de lo tradicional. Siempre ha habido algo de contrabando, pero en los últimos doce meses ha habido un incremento en el contrabando del cigarrillo que se vende a muy bajo precio que ha venido minando los volúmenes de la industria legal, y siendo ésta una industria fiscal que está cargada de impuestos desde del punto de vista del IEC, adquiere un impacto, además que para las compañías, para el Fisco y eso es el tipo de cosas que como industrias queremos dejar claro, que más importante que un proceso de desgravación debería ser un ataca frontal al contrabando por la alta carga tributaria que representa. Eso es algo que nos preocupa y nos deja en una situación más complicada porque es difícil competir en precio porque la carga tributaria nuestra es mayor al 50 por ciento, o sea, de cada dólar que recibimos, 52 centavos se le pagan al Fisco”.

Si por un lado tiene este problema del contrabando, y por otro lado tiene las medidas fiscales, ¿considera que la industria podrá salir ilesa de esta situación?

“Lo que hemos dicho al Ejecutivo y la misma Asamblea es que nuestras estimaciones es que durante el año 2002 el Estado dejará de percibir aproximadamente 36 millones de córdobas en concepto de impuestos al cigarrillo debido al contrabando. Lo que nosotros decimos es que si tenemos una brecha en la financiación del presupuesto, ahí (en el contrabando) hay mayor oportunidad de buscar ingresos que con otras medidas y que con la misma (eliminación) de la desgravación que nos pone en una situación que pudiese afectar nuestra política de precios porque nos corta la flexibilidad”.

“Creemos que trabajando en conjunto con el Ejecutivo podemos tratar de generar mayores ingresos que ayuden al país, que trabajar de manera un poco inconsulta, para nosotros fue una sorpresa el encontrar esa parte de la desgravación sin haber sido consultado con nosotros”.

“No podemos dejar de entender la situación del país, en vista de acuerdo con el Fondo Monetario se necesita bajar ese brecha fiscal, pero la industria fiscal tiene una cuota que sobrepasa su capacidad, tenemos una carga impositiva alta y esta situación (medida tributaria) nos va a poner mayor presión. Cualquier decisión o medida que se tome en cuanto a precio, debido a la desgravación, tendría un impacto funesto por la gran amenaza que representa el contrabando para nosotros y tendría un impacto en nuestra rentabilidad”.

En ese sentido, le reitero mi pregunta, ¿podrán salir ilesos de esta situación?

“Es difícil salir ileso de esta situación, aunque estamos siendo más afectados por el contrabando que por la política fiscal”.

Un joven ejecutivo

A sus 34 años, Hugo Abello Banfi, ha logrado desarrollarse en el mundo ejecutivo, donde inició a sus 25 años.

Nacido en Barranquilla, Colombia, país donde se formó a través de la enseñanza jesuita.

Casado con una colombiana, fruto de esta unión han nacido tres hijos (11, 6 y 4 años). Desde noviembre pasado, la familia se trasladó a vivir a Nicaragua, país donde Abello tiene raíces, pues su bisabuela materna fue nicaragüense, quien se casó con un italiano que vino al país a participar en la construcción del ferrocarril.

Fruto de la unión de este italiano con esta nica nace en León el abuelo de Hugo Abello (padre de su mamá).

Posteriormente, la familia se va a vivir a Italia. Abello cuenta que cuando muere su bisabuelo, la familia se traslada a Colombia, país donde descansan los restos de su bisabuela nica.

“Yo soy de Barranquilla, es la costa (colombiana) y nos sentimos prácticamente como en casa. La gente es muy cálida, muy abierta”, expresa Abello.

Su cargo como Gerente País de BATCA en Nicaragua tiene un misión: tenemos proyectos, dentro de ésos está la consolidación de nuestro portafolio de marcas en el mercado e innovación en el sistema de distribución.

British American Tobacco es de capital inglés y es considerada la segunda compañía, relacionada al tabaco, más importante a nivel mundial, con 45 plantas operando y 180 distribuidores a nivel mundial.  

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