La Costa Atlántica: La otra Nicaragua

Miguel [email protected]

Nicaragua, que está trabajando por la integración de la región centroamericana, ignora su integración nacional. Porque a decir verdad y ante los ojos internacionales, no sólo de todos los nicaragüenses fuera y dentro del país, hay dos nicaraguas en Nicaragua: la Nicaragua Occidental y la Nicaragua Oriental. Hasta se podría llamarlos Estados Desunidos Nicaragüenses, porque las diferencias sociales, económicas y políticas son obvias. Para la Nicaragua Occidental hay una Constitución completa y una mini-Constitución para la Nicaragua Oriental. Una mini-Constitución relegada al capítulo II del articulado constitucional, titulado “Comunidad de la Costa Atlántica”.

La Nicaragua Occidental se reserva el derecho de organizarle a la Nicaragua Oriental el régimen de Autonomía para los pueblos indígenas y las comunidades de la Costa Atlántica. Esa generosidad de la Nicaragua Occidental incluye también las atribuciones de sus órganos de gobierno, su relación con el Poder Ejecutivo y Legislativo y con los municipios y el ejercicio de sus derechos. Un buen nicaragüense diría que la Costa Atlántica no es “ni chicha ni limonada”. ¿Qué les parece? A mí no me parece bien, porque si se le otorga una verdadera autonomía (no autonomía simbólica), las comunidades deberían tener el derecho de libre escogencia y autogobierno. La generosidad de la Nicaragua Occidental no llega tan lejos. Aunque arrogantemente le garantiza la preservación de sus culturas y lenguas, religiones y costumbres.

¿Con qué autoridad le garantiza eso? ¿Acaso los ciudadanos de la Costa Atlántica no están cubiertos por los artículos de la Constitución, especialmente los artículos 1 al 5, los derechos individuales del Capitulo I, los derechos políticos del Capítulo II, los derechos sociales del Capítulo III?

La pregunta es: ¿son nicaragüenses los ciudadanos de la Costa Atlántica o no? Si son nicaragüenses, ¿por qué hacer distingos étnicos y raciales bajo un régimen colonialista titulado Autonomía? Si no son nicaragüenses, ¿por qué no partir Nicaragua en dos estados independientes: La Nicaragua Occidental y la Nicaragua Oriental? ¿Qué pasa? Por un lado decimos que se quiere justicia para todos, que todos tienen derecho de igualdad de oportunidades, que nadie está por encima de la ley, etc. ¿Pero, y los ciudadanos de la Costa Atlántica que ni siquiera pueden decidir su propio destino bajo la supuesta Autonomía? Ya es hora de cambiar esa Constitución obsoleta, de partidismo político, injusta y racista.

El autor es ingeniero nicaragüense, residente en California.  

Editorial
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