En la primera torre, situada de izquierda a derecha, pereció el menor Byron Parrales Peña. El equipo de LA PRENSA constató que el lugar carece de vigilantes y señalizaciones de peligro.

Juzgan negligencia en muerte de menor

Electrocutado en una torre de alta tensión sin señalización ni vigilancia Amparo AguileraEspecial para LA [email protected] Ni los parientes ni los vecinos se resignan a la muerte de Byron Parrales Peña, de 11 años, quien pereció tras sufrir una descarga eléctrica mientras escalaba una torre transmisora de electricidad, a escasos metros de su vivienda, ubicada […]

  • Electrocutado en una torre de alta tensión sin señalización ni vigilancia

Amparo AguileraEspecial para LA [email protected]

Ni los parientes ni los vecinos se resignan a la muerte de Byron Parrales Peña, de 11 años, quien pereció tras sufrir una descarga eléctrica mientras escalaba una torre transmisora de electricidad, a escasos metros de su vivienda, ubicada en el sector de Los Martínez.

Los primeros se resisten por el parentesco, y los segundos por lo que consideran una negligencia de la Generadora Eléctrica Central S.A. Las Brisas (GECSA), asentada en el barrio, ya que, según dijeron, no hay vigilante ni señales en los predios que albergan las torres de alta tensión, lo cual fue constatado por LA PRENSA.

TORRE SIN NINGUNA SEÑAL

Marta Elvira Vicente, habitante de la zona, manifestó que la muerte de Parrales pudo evitarse si por lo menos las torres indicaran con cintas o con cercos el peligro que representan, “porque aquí los chavalos acostumbran ir cerca de esas torres a cazar garrobos o lagartijas o inclusive a jugar. Es un sitio que está al alcance de ellos, más cuando quedan solos porque todo el mundo se va a trabajar”, se quejó Vicente.

Ana Peña, tía del infortunado menor, relató que el 22 de junio, el niño quedó solo en la vivienda, de donde salió a las 8 de la mañana, momento que de acuerdo con Tomás Alemán, padre de un testigo, el muchachito se fue al predio de las torres a buscar guayabas, junto a su hijo de 8 años y un amigo de 12.

“Pero estando en el lugar se le metió subirse a una torre para alcanzar un nido de pájaros y tocar los discos de vidrio (aisladores de electricidad). Mientras hacía esto, mi hijo vio un resplandor que hizo caer de cabeza a su amiguito, tras un fuerte ruido parecido a un trueno. Después de eso lo recuerda muerto”, detalló.

¡AYUDA!

Byron Parrales Peña, de 11 años, mientras estaba pegado a los cables de alta tensión rozó a su amigo de 12 años, quien le seguía los pasos, pero éste logró sobrevivir y fue testigo de la agonía del menor.

-Los vecinos lo llevaron aún con vida al Hospital Lenín Fonseca, de donde fue trasladado al Fernando Vélez Paiz. En este centro murió a las 12:30 de la noche por quemaduras eléctricas que le ocasionaron fallas multiorgánicas.

-Hasta las 12:45 del mediodía de ayer, sus familiares solici-taban ayuda para enterrarlo porque son de escasos recursos.  

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