- Cifras oficiales reducen número de víctimas del terremoto del sábado
AP
ABDAREH, Irán.-En cuestión de segundos, Zahra Gholamzadeh perdió a su esposo, a su hijo y su casa. Ayer, sobre los escombros de su casa, pensaba en cómo su vida cambió repentinamente con el temblor que mató a por lo menos 220 personas.
“Escuché un sonido fuerte. El horrible sonido permanece en mis oídos”, dijo sollozando incontrolablemente. Su hijo y su hija sobrevivientes estaban a su lado.
Gholamzadeh es una de las sobrevivientes del sismo de magnitud 6 que el sábado arrasó casi 100 poblaciones en el noroeste de Irán.
“Perdimos a nuestros seres queridos y todo lo que teníamos. En unos segundos, quedamos en la miseria. Nunca fuimos ricos pero por lo menos teníamos algo. Ahora todo se convirtió en polvo”, agregó.
Los medios estatales iraníes redujeron la cifra de muertes tras cálculos iniciales de 500 ó más. Un funcionario de la organización de asistencia Media Luna Roja dijo a la radio del estado que los primeros cálculos del sábado estaban equivocados.
La fuente, quien se identificó sólo con su apellido, Sahraie, dijo que no hay un conteo de heridos. Los medios oficiales informaron el sábado que había más de 1,600 lesionados.
Trabajadores de rescate dijeron que por lo menos 1,300 personas resultaron heridas. Miles quedaron damnificadas.
El epicentro del sismo se situó en la población de Bou’in-Zahra en la provincia Qazvin, informó la agencia de noticias oficial IRNA. Ocurrió a las 7:30 de la mañana, cuando la mayoría de la gente estaba aún en sus casas de ladrillo, piedra y lodo.
Entre los sitios más afectados está la pequeña aldea de Abdareh, unos 225 kilómetros al oeste de Teherán. El sismo derribó la mezquita de Abdareh y 40 casas, matando a 20 personas. Unas 45 familias viven en Abdareh, aldea rodeada de cerros y huertos.
El área desértica de Qazvin está habitada por decenas de miles de personas y aunque es rural, también hay fábricas que producen plásticos, medicamentos y alimentos, entre otros bienes.
Cerca de Abdareh, en la aldea de Changooreh, sólo dos de 100 casas quedaron intactas. La cifra de muertes fue de por lo menos 120.
El ministro del Interior Abdolvahed Mousavi Lari visitó la población de Qanuraeh y expresó las condolencias del gobierno.
Lari dijo que “nuestra labor era recuperar cadáveres, pero a partir de hoy tenemos que pensar en la reconstrucción durante el verano, antes que llegue el invierno”.
¡“Alahu Akbar”!
El grito de “Alahu Akbar” (“Dios es grande”), se elevó entre la pequeña muchedumbre de trabajadores y residentes cuando fue hallado el cadáver de una mujer, todavía abrazada al de su hija de 10 años. La Sociedad Iraní de la Media Luna Roja informó que cerca de 100 aldeas sufrieron grandes daños o resultaron destruidas.
-El terremoto sacudió las provincias de Gilan, Teherán, Kurdestan, Qazvin, Zanjan y Hamedan y fue seguido de varias réplicas; se sintió en la capital, pero allí no hubo informes de daños.
-El gobierno iraní declaró tres días de luto en las provincias afectadas.