Carol MunguíaCORRESPONSAL/[email protected]
Nueve meses sin recibir salarios, escuchar los clamores de la pobreza y proyectos paralizados, es el común denominador de las cuatro alcaldías del norte de Chinandega, que resienten el abandono en que los sometió el Gobierno Central.
Moisés Martínez, Alcalde de San Pedro de Potrero Grande, relata que es triste ver la situación en que está envuelto. “No hemos cerrado las puertas de la Municipalidad por la importancia que para la población tiene que se le extienda una partida de nacimiento o una guía de ganado, pero de hecho no llegamos a hacer nada”, comentó.
Las alcaldías de Santo Tomás del Nance, Cinco Pinos, San Pedro de Potrero Grande y San Francisco de Cuajiniquilapa, a la que se le suma también Somotillo, están sin teléfono, y los ediles coinciden en que el personal está desmotivado.
“A veces sólo captamos 20 córdobas y hay días que nada. Lo mejor es cerrar las puertas e irse a trabajar en lo suyo, pero sobre nuestros hombros recae la responsabilidad patriótica de haber sido electos”, dijo el vicealcalde de San Francisco de Cuajiniquilapa, Francisco Espinoza.
CRISIS ES PEOR EN ÉPOCA DE INVIERNO
Villanueva, el primero de los municipios del Norte, no está exento de esta crisis financiera. Enfrentamos fuertes problemas para cubrir el pago de la planilla de 70 mil córdobas mensualmente, expresó Horacio Lanzas, Vicealcalde de Villanueva, quien sostiene que en la época de invierno se dificulta más estar solventes con el trabajador municipal.
Las comunidades ven a las alcaldías como la tabla de salvación a sus necesidades. Sobre ellas recae el peso de la falta de medicamentos en las unidades de salud, a ellas se les carga el apoyo para gastos de combustible para hacer gestiones en pro de las comarcas, y sienten la presión de la hambruna en algunos caseríos.
Con cara de preocupación, los alcaldes siguen demandando al Gobierno una atención como municipios de extrema pobreza.
¡Auxilio!
“En este año no hemos recibido una sola transferencia gubernamental y estamos pagando para ejercer nuestro cargo, porque los recursos de estos pueblos están agotados”, dijo Moisés Martínez, quien junto a sus homólogos del norte de Chinandega claman por ayuda para resolver la crisis, porque estiman que no pueden apoyarse de las eventuales colaboraciones de algunas municipalidades más solventes, porque se descapitalizarían rápido.
DEMANDA INSÓLITA
Al gobierno local de San Juan del Río Coco le mantienen embargados vehículos y todo el equipo de computación, por una supuesta deuda de más de 300 mil córdobas con la Agencia de Desarrollo Local (ADEL) localizada en Ocotal, Nueva Segovia.
-El vicealcalde de San Juan de Río Coco, César González Martínez, recordó que a principios de 1990 se fundó en la llamada Primera Región el “Programa de Desarrollo para Desplazados, Refugiados y Repatriados” (Prodere), con financiamiento del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
-En San Juan de Río Coco, el programa Prodere financió la construcción de una casa comunal, la instalación de una fábrica de bloques y otras obras, debido a que este municipio fue uno de los afectados por el conflicto bélico de 1980.
-Sin embargo, la agencia ADEL, supuestamente heredó los proyectos de Prodere, y 12 años después le reclama a la Alcaldía de San Juan de Río Coco una deuda de más de 300 mil córdobas por el valor de los equipos de la fábrica de bloques, que están hechos chatarra.