Salvador Narváez B.
En el editorial de LA PRENSA del viernes 14 de julio del 2000, se afirmó erróneamente que Sor María Romero, será la primera Santa de Centroamérica.
El mismo error se cometió el pasado 12 de abril del 2002, en la sección Revista en, la página 3C. Existe otra beata de la orden betlemita y primera de Centroamérica, Madre Encarnación Rosal Vázquez, originaria de Guatemala, beatificada por el Papa Juan Pablo II el 4 de mayo de 1997.
Esta afirmación la fundamento con documentos que encontré de ella en los últimos días y con una visita reciente a la Casa de las Hermanas Betlemitas, donde me aclararon tal importante duda y equivocación.
Con la reciente beatificación de Sor María Romero Meneses, no sólo LA PRENSA de Nicaragua, sino que también diferentes periódicos y radioperiódicos extranjeros han cometido ese importante error, al afirmar que Sor María Romero será la primera santa o más aún es la primera beata de Centroamérica.
En síntesis, no hay santas de Centroamérica sólo dos beatas. La primera, madre Encarnación Rosal Vázquez, originaria de Guatemala y la segunda, sor María Romero de Nicaragua.
Aprovecho para manifestar que en mi visita reciente donde las religiosas betlemitas me comentaron que el fundador de su orden, Pedro de San José Bethencourt, originario de las Islas Canarias en España, que vivió y murió en Guatemala será canonizado el próximo 31 de julio por el papa Juan Pablo II.