- Los accidentes laborales y enfermedades profesionales sí ocasionan pérdidas a las empresas, según el Mitrab
Gabriela Roa Romero [email protected]
Destinar fondos en la seguridad e higiene de los trabajadores es considerado como un “gasto” para muchos empresarios. Sin embargo, con sólo hacer unos cuantos cálculos se demostró que el costo de los accidentes y enfermedades de trabajo pueden ser mayores.
El Ministerio del Trabajo (Mitrab) le presentó ayer a los gerentes de las maquilas “la caja de herramientas” que contiene los instrumentos para que cada empresario pueda hacer una autoevaluación del costo-beneficio de la inversión en la seguridad y salud ocupacional en su fábrica.
El material fue preparado con la ayuda del Centro Regional de Seguridad y Salud Ocupacional (Cersso), que apoya el Proyecto Regional Centroamericano de Seguridad y Salud financiado por el Departamento del Trabajo de los Estados Unidos.
“La idea es demostrarle al empresario desde el punto de vista económico, no sólo social, los beneficios de invertir en la seguridad e higiene”, dijo Luis Enrique Martínez, director de Higiene y Seguridad del Trabajo, del Mitrab.
Según Martínez, al invertir en mejoras de las condiciones de higiene y seguridad, los empresarios evitan mayores costos en accidentes y enfermedades profesionales y aumenta su productividad.
Agregó que en el sector maquila los accidentes son menores, pero los trabajadores están expuestos a muchas enfermedades profesionales.
“Acordémonos que las posturas de trabajo y los movimientos repetitivos van produciendo lesiones que no se miran a lo inmediato, pero con el tiempo influyen en la productividad del trabajador”, reconoció.
La “caja de herramientas” se basa en calcular la inversión en el factor humano (equipos de protección, capacitación de personal, etc.) y el técnico (mantenimiento de los equipos, mejoras en la infraestructura, etc.).
Estos datos luego se comparan con las pérdidas que enfrentan las empresas cuando un trabajador por un accidente o enfermedad profesional se ausenta varios días, sin mencionar el pago de atención médica, de traslado, bajas en la producción e incluso el tener que entrenar a un trabajador nuevo, etc.
Para lograr esto se orientaron con ejemplos prácticos seis pasos a seguir en cada empresa: definición del problema, estimación del riesgo, identificación de diferentes opciones de acción, descripción de las consecuencias de las medidas tomadas, valorar el costo de la prevención y los efectos, y, finalmente, el análisis de costos-beneficios.