Mayda Isabel Meléndez [email protected]
El Ministerio Agrícola y Forestal (Mag-For) continuará con los planes de vigilancia de plagas, pese a que dos de sus programas se quedarán sin financiamiento a partir de diciembre del presente año, aseguró el ministro Agropecuario y Forestal, José Augusto Navarro.
Desde hace algunos años el Mag-For ha venido implementando programas de vigilancia que cuentan con el financiamiento de la (Agencia Internacional para el Desarrollo AID).
Recientemente Julio Hernández, director del Programa Nacional de Sanidad Vegetal y Semilla, anunció que el Programa Nacional de Vigilancia Fitosanitaria (Provisave) quedará sin recursos a finales del año y necesitan al menos 7 millones de córdobas anuales para operar.
En esa ocasión Hernández enfatizó que la labor conjunta de Provisave y los productores hacían posible el control de diversas plagas que atacan a más de una docena de cultivos, evitando de esta manera daños económicos hasta por el orden de los 400 millones de dólares.
No obstante, Navarro aclaró que “los planes de vigilancia con que está ayudando la embajada americana se pueden terminar, pero no es toda la vigilancia. Hay dos programas financiados con ayuda de la AID que son los que podrían terminar pero el Mag-For seguiría, [pues] no todo es financiado por ellos”.
“No hay agricultura que no tenga plagas. El agricultor tiene que convivir con ellas y saberlas controlar. Lo que no podemos es descuidarnos y dejar que las plagas se salgan de parámetros de porcentajes donde el daño económico que producen no es desmesurado y allí es donde tiene que entrar la tecnología, asistencia y supervisión muy directa de cada agricultor a sus plantaciones”, recalcó.
LLUVIAS BENEFICIAN
Con relación a la intensidad con que entró el invierno, el titular del Mag-For aseveró que la mayoría de los agricultores están contentos con que haya llovido. “Imaginate lo que nos hubiera pasado si se ha metido un Niño con cero lluvia, después de salir de un verano seco y de un mal invierno anterior”, dijo.
A su juicio, cuando las lluvias empezaron, prácticamente no había siembras recién nacidas que perjudicar y, si el invierno sigue a este ritmo tendremos buena cosecha de granos básicos.
“En términos generales puede decirse que la presencia de las precipitaciones ha sido más beneficiosa que dañina; por tanto, no podemos quejarnos”, manifestó Navarro.
Según el funcionario, los que más se han beneficiado con las primeras aguas son los cultivos permanentes, como pastizales, bosques, cañaverales y cafetales.