LAS VEGAS, NEVADA.- Definitivamente, la expectación y animosidad para la revancha entre Marco Antonio Barrera y Erik Morales están ahí. Los factores para que pueda ser considerada como una de las mejores peleas de 2002, son claros y concisos, por tratarse de dos de los más grandes exponentes del boxeo mexicano.
Si en la primera cita realizada el 19 de febrero de 2000 no existía un claro favorito y las apuestas estuvieron muy cerradas, para esta contienda, que se efectuará el sábado en el hotel MGM Grand, todo luce tan similar, con la excepción de que el llamado “Barreta” en esta ocasión esta arriba 2-1.
“Espero que les guste nuestra actuación, pues se trata de dos de los mejores peleadores de México. Lo único que pudiera cambiar sería si Erik sale a correr y eso le quitaría el placer a nuestra actuación”, comentó ayer Barrera durante la rueda de prensa, donde por cierto estuvo bastante tranquilo.
“Definitivamente no tengo ninguna duda que voy a ganar. Morales podrá traer dos o tres estrategias diferentes, pero arriba del ring será otra cosa, y esta vez nada ni nadie impedirá que me quiten el triunfo”, aseveró Barrera.
Cuestionado sobre si consideraba que esta pelea era una de las más difíciles o más grandes en toda su carrera, Barrera indicó: “Creo que la más grande para mí fue ante Naseem Hamed porque se trataba de un púgil con varios títulos, varias peleas importantes ante rivales latinos y no latinos aunado a su poder en los nudillos, y eso la hizo muy grande”.
Finalmente, Barrera manifestó que no quiere o quería caer en malas incitaciones para con Morales, pues eso no era bueno para los niños.
“Lo que ocurrió antes quedó atrás, y ahora hay que enfocarse en la pelea. La rivalidad estará en el ring de donde espero salir airoso”, puntualizó.